Terapias del mar

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Tomar agua de mar: una forma de cuidar tu salud

tomar agua de mar

Desde el siglo XIX, gracias a los estudios de René Quinton, hasta la actualidad, el empleo del agua de mar como una importante fuente de minerales, tanto para el tratamiento de los desequilibrios electrolíticos y nutricionales como para prevenir las carencias de estos minerales (en particular los oligoelementos muy importantes estos en la función metabólica), ha ido tomando impulso hasta nuestros días.

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¿Por qué tomar agua de mar?

Cuando se estudia la estructura química del agua marina, entre muchos de sus aspectos se encuentran dos características significativas.

Por un lado, la solubilidad de las sales en las aguas marinas es distinta a las mismas sales disueltas en agua destilada. Posiblemente causada por la imbricada interrelación del ecosistema marino y su medio, el mar, pudiendo hablar de una dinamización de los elementos que no se darían en combinaciones de minerales inorgánicos con agua.

Por otro lado, tenemos la estrecha relación en la proporcionalidad mineral entre el agua de mar y el medio interno.

<<Claude Bernard (1813-1878) fue el creador del término “medio interno”, con el cual denominó al líquido de los intersticios y por su similitud con el agua de mar, refrendaba la posibilidad del origen de la vida en el mar. A finales del siglo XIX este aserto constituyó el paradigma adoptado en el mundo por los investigadores>>.

Y un exquisito control del líquido corporal con pequeña variaciones, denominado por W.B. Cannon como Homeostasis.

<<… a pesar de los cambios continuos no haya variaciones apreciables en la concentración del agua en los distintos órganos y tejidos>>. (Biochimie medicale, Boulange-Polonowski, Masson 1979).

El medio interno y el agua de mar tienen un paralelismo funcional, ambos son el medio en el que organismos vivos se desarrollan.

Una muestra de esto es la carta del Dr. Pierre Colinet, exdirector de los servicios de salud del Alto Comisariado en Alemania y ex asesor de la Organización Mundial de la Salud, que escribió una carta el 10 de mayo de 1960 en la que indica que el plasma de Quinton era un medio óptimo para el cultivo celular, permitiendo la supervivencia de células frescas entre el momento de salir del laboratorio y la media hora que se tardaba hasta ser implantadas.

Además, se menciona de cierta dotación antibiótica polimórfica, oponiéndose al desarrollo de gérmenes.

Ménétrier uno de los padre de la oligoterapia, también hace su guiño a tomar agua de mar, como el medio intercambiador de los medios catalizadores.

Todo esto orienta hacia los beneficios de la Terapia Marina en la salud humana y cómo el todo es más que la suma de las partes, el agua de mar no es solo agua y sales, sino que la intervención del ecosistema y las interrelaciones le infieren unas características especiales, que en la actualidad se siguen investigando.

Tomar agua de mar de áreas concretas

Además, existen ciertas localizaciones oceánicas en las que René Quinton recogía el agua para la Terapia Marina que le aportaban más dinamismo y biodisponibilidad, gracias a ese “bloom” de fitoplancton que le daba mayor riqueza.

Estos lugares son los vórtices fitoplanctónicos donde el biotopo da lugar a la biocenosis de super-productores primarios, siendo estos puntos los elegidos por René Quinton por aproximación a las características de sus hipótesis del medio primordial como origen de la vida.

Estos vórtices fitoplanctónicos son los formadores del entorno ideal del que dependieron íntimamente las primeras expresiones de vida, siendo el medio que se adaptaba a sus exigencias, por lo que René Quinton quería ese medio y no otro.

Por otro lado, esta biomasa es capaz por sí misma de depurarse, siendo capaz de eliminar toxinas tanto naturales como artificiales, por mecanismos complejos.

Una vez localizados estos puntos de extracción de forma cuidadosa se conservaba el agua de mar una temperatura no superior a los 4 grados para no perder las propiedades. Posteriormente debía pasar por un sistema de microfiltrado para su esterilización y sellado en un vial de vidrio, ya que René Quinton emplearía el agua de mar por vía parenteral en su primera aproximación terapéutica.

Esta forma de esterilización del agua de mar se ajustaba a las exigencias de René Quinton con respecto a la calidad del agua de mar, y también con las exigencias sanitarias.

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