Fundación René Quinton

¿Qué produce la sequedad nasal y cómo se cura?

La sequedad nasal se puede contemplar como un proceso sindrómico o como un síntoma de múltiples procesos tanto de afectación local, que son los más frecuentes, como sistémica. En algunas ocasiones, debido a no poder eliminar la causa que la produce, se termina por recomendar un tratamiento sintomático.

¿Qué causa la sequedad nasal?

Las causas de la sequedad nasal tienen una gran cantidad de orígenes. En términos generales se conoce como rinitis seca desde la perspectiva sindrómica, y entre las etiologías tenemos:

  • Rinitis infecciosa; rinovirus, adenovirus y otros agentes infecciosos son uno de los principales causantes de la sequedad nasal.
  • Rinitis alérgica; esta es otra de las principales causas de la sequedad nasal, pudiendo ser cuadros de rinitis alérgica tanto estacional como perenne.
  • Fármacos; los tratamientos para la rinitis, sobre todo los vasoconstrictores, pueden con el uso prolongado dar lugar a sequedad nasal.
  • Patologías dermatológicas; la psoriasis, dermatitis atópica, dermatitis seborreica, entre otras, pueden cursar con sequedad nasal crónica, que en algunas ocasiones puede terminar con la formación de erosiones y sangrado nasal.
  • Exposición a tóxicos; el humo del tabaco, los fumadores y la exposición a agentes irritantes son otra de las causas.
  • La oxigenoterapia; puede producir sequedad nasal que será corregida con la humidificación y calentamiento del aire.
  • Cirugías de ORL.
  • Enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren o rinoconjuntivitis seca secundaria.
  • El clima puede afectar tanto los climas cálidos y secos como lo fríos.

¿Qué síntomas produce la sequedad nasal?

En los cuadros de sequedad nasal, la sintomatología es la misma que aparece en cualquier sequedad de las mucosas. A continuación, exponemos los principales síntomas:

  • Inflamación de la mucosa.
  • Picor y escozor.
  • Sangrado por la erosión, afectando a los vasos superficiales.
  • Sequedad por deshidratación, con la aparición de pequeñas escamas como respuesta reparativa.
  • Moco seco, que resulta molesto y de difícil desprendimiento, pudiendo llegar a producir obstrucción parcial del flujo aéreo.
  • Alteración de la mucosa que puede afectar al olfato.
  • Aumento de los riesgos del paso de partículas a los pulmones al reducirse la eficacia del moco.

Tratamiento de la sequedad nasal

De forma general es importante el equilibrio hidromineral ya que, en ciertas circunstancias, como hemos nombrado, el clima seco puede jugar un papel importante.

Intentar reducir la exposición a los alérgenos, que pueden ser causante de las rinitis secas persistentes.

Tratamiento específico:

Se debe diagnosticar la causa que produce la sequedad nasal, para poder tratarla de forma correcta. Los posibles diagnósticos están asociados a las causas anteriormente nombrados.

Tratamientos tópico para la sequedad nasal:

  • Humidificadores; Resultan útiles en climas útiles y durante los procesos inflamatorios, favoreciendo la fluidificación de la mucosidad.
  • Lubricantes nasales.
  • Difusión de agua de mar; gracias a la hidratación de la mucosa, fluidificación del moco y activar los mecanismos de reparación.

Agua de mar y sequedad nasal

El agua de mar nos ofrece la oportunidad de hidratar y mineralizar la mucosa nasal. Además, al contener potasio, magnesio, calcio, pH alcalino favorece la función de la mucosa nasal potenciando su función.

También cuando se emplea para lavados nasales, reduce la carga en citocinas inflamatorias de la mucosa, reduciendo así la inflamación.

Rabago D, et al. comentan en su resumen que las irrigaciones nasales son útiles para el control de los síntomas asociados a la rinosinusitis crónica. Además, también son eficaces para el control de la rinitis alérgica leve-moderada y en los cuadros infecciosos agudos de las vías respiratorias superiores. Aunque de forma menos significativa.

Hermelingmeier KE, et al. Muestran en un metaanálisis que las irrigaciones salinas se pueden recomendar como terapia complementaria en la rinitis alérgica. Puntualizando, además, ser un tratamiento económico, fácil de usar y bien tolerado.

Por otro lado, no se evidencia que el uso diario de las irrigaciones nasales afecten negativamente a la salud del paciente o la producción de efectos secundarios inesperados. Son muchos los estudios que muestran la eficacia, tanto de la solución salina como del agua de mar, para la función de la mucosa nasal. Es recomendada por múltiples profesionales de la salud como complemento para el tratamiento tanto de la rinitis alérgica, como de la rinitis seca, de la sequedad nasal, de la rinosinusitis, de la bronquiolitis y de la bronquitis, entre otras enfermedades.

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