Terapias del mar

¿Por qué se produce el papiloma en la planta del pie?

Accede a nuestro Área Profesional

La denominada verruga plantar, es un papiloma en la planta del pie producido por un virus, el virus del papiloma humano del que encontramos más de 100 subespecies, siendo las más conocidas las que producen verrugas genitales y las causantes del cáncer de cérvix.

 Descubre los avances y tratamientos de la Medicina Integrativa  descargando el PDF [Guía gratuita]

¿Han de tratarse los papilomas de la planta del pie?

En muchos casos tras la infección y la aparición de las verrugas plantares, tras pasados uno o dos años estás regresan, es decir, desaparecen por efecto del sistema inmune que es capaz de combatir al virus y vencerlo, volviendo el tejido a la normalidad.

Estos virus del papiloma humano infectan el epitelio, en particular si este está dañado, pero además existen condiciones del estado de inmunidad, en el que el huésped comprometido está más expuesto a su contagio. La verdad es que, los papilomas de la planta del pie son poco contagiosos, por lo que, si algún familiar tiene uno o nosotros mismos, no debemos preocuparnos por la capacidad de contagio, caso distinto es en otros tipos de virus del papiloma humano que tiene una mayor incidencia de contagios.

¿Debemos preocuparnos?

Si nos aparece una verruga plantar, podemos ir a dermatología para que nos confirmen el diagnóstico ya que podemos encontrar el denominado clavo plantar o un callo plantar, entre otros procesos que nos puede llevar a confusión.

Pero no es necesario, sería de interés en el caso de aparecer múltiples lesiones papilomatosas o que las verrugas van creciendo y/o extendiéndose por el cuerpo, ya que esto podría ser debido a una alteración del sistema inmune.

¿Como combatir al virus del papiloma humano?

La mejor forma de combatir una infección es no exponiéndose a ella, pero una vez entendido esto existen mecanismos que pueden favorecer la resistencia a la infección y en particular a la de naturaleza viral.

Sabemos que un sistema inmune fuerte es capaz de mantener a raya a múltiples infecciones, teniéndolo en cuenta desde su concepto más amplio, este es; El de la capacidad de la inmunidad primaria muy inespecífica, pero que está en constante alerta reconociendo y procesando todo tipo de agentes extraños de la naturaleza que sea, para luego neutralizarlo y eliminarlo, hasta los sistemas más específicos como es la inmunidad adquirida que actuará de forma concreta, contra cualquier agente en cuestión que pueda reconocer y con mayor contundencia cada vez que se exponga a él.

La importancia radica en la interacción dinámica entre ambos sistemas, que los sistemas más genéricos rápidamente pongan en funcionamiento a los específicos y que estos segundos sean capaces de movilizar a los primeros en la eliminación de los desechos y potenciación de la respuesta inmune.

Micronutrientes y sistema inmune

En estudios experimentales se ha podido demostrar como los micronutrientes son fundamentales en la función defensiva del organismo, ya no solo en las barreras físicas, sino también en los sistemas moleculares de la función inmune.

En algunos casos, la carencia de un solo micronutriente puede ser suficiente, como es el caso del hierro, zinc y la vitamina A. Pero en la mayoría de los casos son déficits múltiples. Debemos tener en cuenta que la cantidad excesiva de algunos nutrientes puede terminar siendo perjudicial para la función inmunitaria.

¿Qué micronutrientes actúan en la inmunidad?

Vamos a mencionar la función de unos pocos, para así entender su trascendencia.

Nos encontramos con el cobre que es importante para la maduración, diferenciación y activación de las células inmunocompetentes.

El hierro, su deficiencia conduce a una menor capacidad para fagocitar.

El magnesio, que en estados carenciales se incrementa la respuesta inflamatoria, con la secreción de citoquinas proinflamatorias (IL-6 y TNF-a). También juega un papel importante en el envejecimiento y parece que se relaciona con una mayor vulnerabilidad frente a las enfermedades.

El selenio, donde numerosos estudios parecen sugerir que su deficiencia está asociado a una depresión de la inmunocompetencia.

También aparece el yodo, zinc, molibdeno, entre otros.

Terapia Marina e inmunidad

Debemos tener en cuenta, que existe una gran relación entre los componentes solubles de los líquidos corporales, en particular el de los intersticios, con el funcionamiento celular, ya que este medio ha sido el originador de la vida. Por ser el medio en el que estas células aparecieron utilizando sus recursos disueltos para su desarrollo.

Por otro lado, este intersticio es una representación de las proporciones marinas, caldo primigenio, copartícipe en la aparición de los organismos vivos.

Como hemos mencionado las proporciones de las sales, de este caldo primigenio, son fundamentales para el equilibrio celular, ya que alteraciones de esta pueden conducir a alteraciones inmunológicas. Es por esto qué, la Terapia Marina nos ofrece de forma equilibrada y biodisponible los micronutrientes tan necesarios, para el correcto funcionamiento del sistema inmune.

Nueva llamada a la acción

Deja un comentario

No se atenderán consultas médicas *

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.