Terapias del mar

Cómo afecta el ritmo circadiano al metabolismo

Los ritmos circadianos son las oscilaciones en el comportamiento, la fisiología y el metabolismo que ocurren a lo largo de las 24 horas del día.

Estos ritmos experimentaron una evolución con el objetivo de permitir al organismo una respuesta eficaz ante los cambios de luz y la disponibilidad de comida en la naturaleza. 

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Entre un 10% y un 15% de todos los genes de los órganos del cuerpo presentan una oscilación circadiana.

En nuestro organismo existe un momento óptimo para cada una de las funciones corporales, y se guía de señales externas para decidir qué función es la más adecuada en cuanto al sistema circadiano. 

En la organización jerárquica del ritmo circadiano, el núcleo supraquiasmático (NSQ) del hipotálamo actúa como el gran regulador central de los biorritmos de los órganos.

Para volver a vincularte, debes:

  • Guiarte por las horas de luz y oscuridad.
  • Dar a tu aparato digestivo descanso durante el día.
  • Disminuir las ventanas de ingesta a un máximo de 12 horas.

Los hábitos son determinantes en tu estilo de vida y está relacionado con tu estado de salud. 

El metabolismo energético

Existen suficientes evidencias que demuestran los efectos dañinos de las alteraciones de los ritmos circadianos, en los procesos como la alimentación y el sueño, y sus efectos sobre el metabolismo (1).

Diferentes estudios infieren cómo la alimentación y sus horas afectan sensiblemente a los ritmos circadianos, siendo importante la alimentación en su regulación y, en particular, el timing o momento de la ingesta con respecto al ciclo de 24 horas (2).

Los ritmos circadianos ponen en evidencia la relación de los organismos vivos y su entorno, donde encontramos mínimos y máximos de actividad de diferentes funciones biológicas (3).

Así como la alternancia entre la luz/oscuridad regulan la sincronización del núcleo supraquiasmático (NSQ), la alimentación también es un sincronizador para los osciladores periféricos (4).

En los últimos tiempos, el patrón alimentario ha sufrido cambios demasiado significativos, rompiendo nuestra tradicional relación de alimentación, las cantidades, características y las horas a las que nos alimentamos. Los estudios al respecto no son del todo concluyentes, ya que la capacidad de adaptación de nuestro organismo es muy superior a la de otros animales (por este motivo los ensayos con animales son poco útiles o determinantes en este aspecto). 

Se requiere una labor de investigación más intensa en torno a la relación entre los patrones de alimentación, los ritmos circadianos y la salud.

El metabolismo de las grasas

Se ha demostrado que las dietas restringidas por la noche reducen los niveles de triglicéridos en animales de experimentación con una comida regular. 

Cuando se somete a los roedores a dietas altas en grasas con restricción de tiempo, aun consumiendo las calorías equivalentes a los que tienen acceso ad libitum, aquellos que tienen restricciones en el tiempo están más protegidos contra la obesidad, la hiperinsulinemia, la esteatosis hepática y la inflamación.

El régimen de alimentación de restricción del tiempo mejoran las funciones de las vías CREB, mTOR y AMPK y las oscilaciones en la expresión del reloj central circadiano y los genes de salida (5).

Además, parece que la alimentación con restricción en el tiempo, en los animales de experimentación, parece ser eficaz aun cuando existe obesidad previa e incluso con la aplicación de cinco días a la semana sigue teniendo efectos positivos sobre la obesidad y el metabolismo de las grasas (6).

Como refieren los investigadores (7), cuando la alimentación es nocturna se incrementa el tropismo de las personas por el consumo de productos más grasos, teniendo estas personas un IMC más elevado, cosa que no sucede a la hora del desayuno. Esto puede condicionar que quienes comen mayor cantidad de alimento por las noches, estos sean más grasos y justifique entonces la obesidad asociada a estas tendencias. 

Cenar tarde puede estar relacionado con la obesidad, aun cuando el aporte calórico sea el mismo que las personas que cenan temprano (8).

Ritmos circadianos y los horarios de comida

Los horarios de comida, así como la limitación en las comidas, juegan un papel primordial en la homeostasis orgánica.

El hecho de modificar las horas de comida afecta a nuestro metabolismo y además, al tipo de comida que seleccionamos.

La complejidad de la regulación del reloj biológico es tan alta que todo lo que nombramos solo es orientativo, ya que se ha visto que el organismo es capaz de adaptarse y responder bien tanto a la alimentación nocturna como a la diurna sin sufrir el sistema un gran impacto.

No obstante, para que el funcionamiento sea correcto es importante una fase de adaptación. Por eso es importante marcar unos hábitos alimentarios para que el sistema sea capaz de adaptarse y responder de forma adecuada.

Patrones de alimentación y sueño en la regulación circadiana

Los diferentes patrones de alimentación que se han estudiado, han mostrado ser beneficiosos para la salud a todos los niveles (tanto en animales de experimentación como en humanos).

Donde más hincapié se está haciendo es en la alimentación con restricción de tiempo. Aquellas formas de alimentarse en las que durante un tiempo medio de 4 a 12 horas es cuando se consumen los alimentos, dejando ayunos que van desde las 20 a las 12 horas.

Dietas de restricción de tiempo

Se ha demostrado que las dietas de restricción de tiempo producen una mejoría significativa y duradera en la calidad del sueño, así como una mejora de la calidad del sueño que conduce a una mejor regulación circadiana y el metabolismo sistémico (9).

Relación entre los ritmos circadianos y el metabolismo

El reloj biológico coordina el correcto funcionamiento metabólico. Las alteraciones de este reloj, así como del metabolismo, interfieren en el mantenimiento de la salud, favoreciendo la aparición de la enfermedad. De forma más concreta, las enfermedades crónicas no transmisibles como son:

Limitar el tiempo de consumo de alimentos hace que se reajuste la ingesta de alimentos con el reloj circadiano.

Es primordial desarrollar estrategias que se centren en una alimentación acorde a las necesidades orgánicas, y que cumplan con las necesidades del reloj biológico, con el fin de poder obtener el mayor rendimiento energético sin interferir en la salud.

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Bibliografía:

  1. Chamorro Rodrigo, Farias Rut, Peirano Patricio. Regulación circadiana, patrón horario de alimentación y sueño: Enfoque en el problema de obesidad. Rev. chil. nutr.  [Internet]. 2018  Sep [citado  2021  Nov  01] ;  45( 3 ): 285-292. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182018000400285&lng=es.  http://dx.doi.org/10.4067/s0717-75182018000400285.
  2. Tahara Y, Shibata S. Chronobiology and nutrition. J Neurosci 2013; 253: 78-88.
  3. Reppert SM, Weaver DR. Coordination of circadian timing in mammals. Nature. 2002/08/29. 2002; 418(6901): 935-941.
  4. Asher G, Sassone-Corsi P. Time for food: The intimate interplay between nutrition, metabolism, and the circadian clock. Cell 2015; 161(1): 84-92.
  5. Hatori M. Vollmers C. Zarrinpar A. DiTacchio L. Bushong EA. Gill S. Leblanc M. Chaix A. Joens M. Fitzpatrick JA et al. La alimentación con restricción de tiempo sin reducir la ingesta calórica previene enfermedades metabólicas en ratones alimentados con una dieta alta en grasas. Cell Metab. 2012; 15 : 848-860.
  6. Poggiogalle, E., Jamshed, H. y Peterson, CM (2018). Regulación circadiana del metabolismo de glucosa, lípidos y energía en humanos. Metabolismo: clínico y experimental , 84 , 11-27.
  7. Colles S.L. Dixon J.B. O’Brien P.E.Night eating syndrome and nocturnal snacking: association with obesity, binge eating and psychological distress.Int J Obes (Lond). 2007; 31: 1722-1730.
  8. Westerterp-Plantenga MS, IJedema MJ, Wijckmans-Duijsens NE. The role of macronutrient selection in determining patterns of food intake in obese and non-obese women. Eur J Clin Nutr. 1996 Sep;50(9):580-91. PMID: 8880037.
  9. Potter G.D.M., Skene D.J., Arendt J., Cade J.E., Grant P.J., Hardie L.J. Circadian Rhythm and Sleep Disruption: Causes, Metabolic Consequences, and Countermeasures. Endocr. Rev. 2016;37:584–608. doi: 10.1210/er.2016-1083.

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