Fundación René Quinton

¿Qué es un heloma y por qué cuesta eliminarlo?

El heloma plantar, callo o dureza no es más que una hiperqueratosis que afecta a la epidermis, por el efecto de la presión o la fricción, que conduce a un crecimiento interno por deformación de la línea de crecimiento, en la mayoría de los casos nos encontraremos helomas plantares, causados estos por dos presiones unidireccionales y de sentido opuestos con la formación de un pliegue, con respuesta de crecimiento interno.

¿Por qué cuesta tanto eliminar un heloma?

Uno de los problemas es, que este crecimiento conduce a un incremento de la presión y por tanto a la perpetuación, debido a la cronicidad del proceso, desarrollándose el heloma, en particular el duro producto del mantenimiento de la alteración a lo largo de mucho tiempo. El heloma o callo puede seguir formándose aún habiendo cedido la presión o la fricción, ya que en muchas ocasiones al deformare la disposición del estrato basal y de las crestas epidérmicas, la piel crece de forma anormal. Esto es debido a que en muchas ocasiones el pie tiene una anatomía, que predispone a la formación de los helomas y si se le añaden calzados inapropiados durante mucho tiempo, da lugar a un agravamiento de la alteración anatómica y a la aparición de áreas de fricción por cómodo que sea el calzado.

¿Qué podemos hacer con el heloma?

Para prevenir la formación de los helomas, es fundamental el cuidado de los pies, también es importante hacer un estudio anatómico y de la pisada (patología anatómica y/o biomecánica) de forma que nos indique la distribución de las cargas sobre los puntos de apoyo, valorando las zonas de mayor fricción y actuar en consecuencia a la hora de elegir un calzado. Se diferencian dos tipos de helomas; los de formación más reciente que son los helomas blandos y los que con el tiempo se endurecen, los denominados helomas duros. La idea es erradicar el núcleo de crecimiento para posteriormente orientar el nuevo desarrollo, de la forma más apropiada, por lo que tras su erradicación ya sea con tratamiento médico o con una pequeña intervención quirúrgica, se proceda a la modificación en el tipo de pisada y empleo de calzado, pudiendo utilizar si es necesario, ortesis de silicona, plantillas y otros elementos para la modificación del apoyo del pie.

El envejecimiento y los helomas

En muchas ocasiones a los puntos de fricción o de apoyo se suma el envejecimiento de la piel, en los pies uno de los fenómenos del envejecimiento es la pérdida de la almohadilla plantar, disminuyendo la zona de amortiguación. Siendo uno de los elementos, la tendencia a la deshidratación de los tejidos con el paso de los años, de forma que los impactos no se distribuyen sobre el tejido celular subcutáneo, produciéndose una mayor irritación e inflamación neurovegetativa y epitelial, con el estímulo trófico e hiperqueratosis pertinente, que favorecen la aparición de los helomas. Siendo importante un buen aporte hidromineral, para que desde el medio interno se distribuya a los órganos y tejidos una correcta hidratación y turgencia celular.

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