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Parénquima pulmonar: qué enfermedades le afectan

Parénquima es el término que se emplea para definir la masa de tejido encargada de una función específica.

En el caso del parénquima pulmonar se hace referencia al tejido encargado del intercambio gaseoso. Está compuesto por;

  • Los bronquiolos respiratorios
  • Conductos alveolares
  • Sacos alveolares
  • Alvéolos.

Parénquima pulmonar: qué es

La definición histológica entre el parénquima animal y el vegetal difiere. En el caso de los animales hace referencia a las funciones específicas de los órganos. Por ejemplo: parénquima pulmonar, parénquima hepático, parénquima renal… El parénquima está constituido por las denominadas “células nobles del órgano”.

Por otro lado, en el caso de reino vegetal, el parénquima hace referencia a un tejido menos especializado que se encuentra distribuido por toda la planta. Este sirve como un sistema de filtro o amortiguación que facilita las funciones de las células más especializadas.

El parénquima pulmonar está compuesto por las unidades funcionales pulmonares, los acinos alveolares…, En estos acinos es donde se produce el intercambio gaseoso.

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Parénquima pulmonar en los animales

Cuando se emplea el término parénquima nos referimos al conjunto de células que componen los órganos y sistemas de los animales, y que además lo dotan de la función específica. Es decir, en el caso de hablar del hígado al referiremos de los hepatocitos y otras células hepáticas cuya función es específica.

Por otro lado, nos encontramos con el estroma, que es el tejido de sostén. Este sirve de estructura, de base estructural, para el correcto desarrollo de las funciones del parénquima.

Es necesario matizar que el estroma (estructura) es tan importante como el parénquima (la función) siendo ambas interdependientes.

Acino alveolar

El acino alveolar es la unidad funcional del pulmón. Este está compuesto por los bronquiolos respiratorios, conductos alveolares, sacos alveolares y los alvéolos… Su función principal es la de garantizar el aporte de 02 y la eliminación de C02.

Aunque no es un término apropiado, podemos decir, que el parénquima hace referencia a las vías aéreas bajas. Estas están compuestas, como he dicho por; bronquiolos respiratorios, conductos alveolares, sacos alveolares y alveolos.

El concepto de parénquima es inespecífico, y más bien de carácter macroscópico. Intenta definir masa de tejido dedicado a una función específica, como es el intercambio gaseoso en lo que atañe a los pulmones, y no es un término empleado con especificidad estructural.

Composición del parénquima pulmonar: las vías aéreas bajas

Bronquiolos respiratorios

Los bronquiolos respiratorios los encontramos alrededor de la generación 16 (número de divisiones del árbol bronquial). Contienen algunos alveolos dispersos en sus paredes en muy baja proporción, pero suficientes para ser bautizados como bronquiolos respiratorios.

Estos alveolos dispersos están junto con el epitelio respiratorio propio de los bronquiolos (epitelio de las vías de conducción). Estos bronquiolos carecen de un cartílago de sostén y las fibras musculares también se encuentran muy reducidas. Aparecen formando lazadas a modo de retícula rodeando los bronquiolos respiratorios.

Conductos alveolares

En los conductos alveolares encontramos un mayor número de alvéolos en sus paredes, reduciéndose de forma significativa la proporción de epitelio respiratorio. Podemos localizarlos a partir de la generación 20.

Los conductos alveolares son las últimas bifurcaciones que finalmente alcanzan los sacos alveolares. Encontramos en ellos alguna glándula y fibras musculares lisas.

Sacos alveolares

Como he mencionado anteriormente, los conductos alveolares comunican por medio del atrio (puerta de entrada) con los sacos alveolares. En estos sacos alveolares es donde se produce de forma significativa el intercambio gaseoso, no encontraremos epitelio respiratorio ni fibras musculares.

En el pulmón encontramos más de 20 Millones de sacos alveolares. En ellos encontramos los alveolos respiratorios, cuyas características histológicas son imprescindibles para un correcto intercambio de gases. Esa área tan especial es la membrana respiratoria.

Membrana respiratoria

La membrana respiratoria es conocida como la membrana alveolo capilar. Está compuesta por:

  1. Luz alveolar.
  2. Surfactante: función fundamental para reducir la tensión superficial (su ausencia produce la enfermedad de las membranas hialinas), es producida por los neumocitos tipo 2, sus componentes principales son los fosfolípidos; dipalmitoil fosfatidil colina, dipalmitoil fosfatidil lectina.
  3. Neumocitos. tenemos los neumocitos tipo 1 que son los que tapizan la membrana cubren cerca del 90% de la superficie siendo el 40% del total de neumocitos, y los neumocitos de tipo 2 que son el 60% y no tienen función de revestimiento, son células madre por ser capaces de diferenciarse a neumocitos tipo 1, también son las denominadas células claras.
  4. Membrana basal de los neumocitos.
  5. Intersticio: es una fina capa entre las células alveolares y las endoteliales, contiene fibras de sostén, fibroblastos, macrófagos (histiocitos), mastocitos…
  6. Membrana basal endotelial.
  7. Endotelio vascular.
  8. Plasma sanguíneo.
  9. Membrana plasmática del eritrocito.

Además, todo esto lo encontramos en un espesor inferior a las 3 micras, esto nos debe hacer pensar sobre lo frágil que es esta membrana, la complejidad de su función, al gran número de exposiciones a las que se enfrenta y cómo los procesos inflamatorios/infecciosos pueden producir alteraciones, que si se repiten el en tiempo suelen ser irreversibles.

Lo mismo sucede con la exposición a tóxicos, sin no cuidamos nuestros pulmones las diferentes respuestas de inflamación/reparación conducirán a una pérdida de la microarquitectura, con la consecuente disfunción del intercambio gaseoso y sus funestas consecuencias.

Enfermedades del parénquima pulmonar

Las principales enfermedades que afectan al parénquima pulmonar son:

Neumonía

Las neumonías pueden ser bacterianas, virales, fúngicas, protozoos.

Bronquiolitis

Las bronquiolitis son producidas por virus sobre todo adenovirus y VRS.

Neumoconiosis

Las neumoconiosis son infecciones que afectan al parénquima pulmonar por exposición a sustancias inertes, con alta capacidad fibrogénica, como; asbesto, sílice, carbón… Muchas son consecuencia de la exposición laboral. Lo peor de estas enfermedades es que no tiene cura, por lo que se debe eliminar su exposición… Es la única forma de prevenirlas.

Neoplasias

Las neoplasias son carcinomas que pueden aparecer en cualquier célula epitelial, afectando en gran medida a los pulmones. Esto es debido a la exposición a la gran cantidad de productos carcinogénicos que existe en los medios urbanos (humos, industrias…), rurales (pesticidas, humos de quemas…) y el consumo de tóxicos como el tabaco.

Enfermedades sistémicas

Muchas enfermedades sistémicas terminan por lesionar nuestros pulmones como es el caso de; enfermedades reumáticas, vasculitis autoinmunes, septicemias…

Conclusiones

El pulmón es un órgano que debe ser querido y cuidado con mucha más atención de la que se le presta en la actualidad, ya sea por el consumo voluntario de tóxicos, como por el resultado de la contaminación ambiental con fines lucrativos sin pensar en los efectos que tiene sobre el ecosistema, pero además sobre nuestros pulmones.

Debemos entender que no son más de 3 micras  lo que separa nuestra sangre del medio exterior, y que esta fina membrana de alta complejidad es a través de la cual intercambiamos los gases que permiten la vida.

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