Revisamos las causas de los ojos llorosos para facilitar al profesional la decisión de elegir el mejor tratamiento para cada caso, acompañado de una correcta higiene ocular diaria con Quinton Eye Health.
En España, el estudio PrevEOS (2025) publicado en la revista internacional The Ocular Surface, revela que cerca del 20 % de los adultos presenta síntomas de ojo seco, una condición asociada con lagrimeo reactivo y relacionada con los ojos llorosos (causas). Según los criterios del Woman’s Health Study (WHS), la prevalencia es del 16,6 %, mientras que usando los del Beijing Eye Study (BES) sube al 22,5 %, y si se incluyen síntomas como fatiga visual o visión fluctuante, alcanza hasta un 33 %.
Hay además un claro infradiagnóstico: solo el 12,3 % de los afectados ha sido diagnosticado formalmente por un médico. Por tramos de edad, entre los jóvenes de 18 a 30 años, el 30 % presenta síntomas según los criterios del BES, pero únicamente el 5,7 % tiene diagnóstico.
¿Te has cuestionado por qué hay tantos pacientes con ojos llorosos, incluso sin enfermedades graves? En el artículo explicaremos las causas principales, y cómo abordarlas desde una visión funcional y preventiva que integra higiene ocular, nutrición y estilo de vida.
¿Qué es el ojo lloroso y por qué ocurre?
El ojo lloroso o epífora, es un desbordamiento de lágrimas que fluye sobre el párpado y la mejilla. Esto sucede cuando la producción lagrimal o el sistema de drenaje fallan. El drenaje anómalo puede estar asociado a obstrucciones en puntos clave como el punto lagrimal, canalículos o conducto nasolagrimal.
Causas comunes de ojos llorosos
Las causas del ojo lloroso se dividen en dos grandes grupos: exceso de producción y drenaje deficiente.
Alergias
La exposición a polen, polvo o caspa animal provoca inflamación ocular y lagrimeo reactivo.
Infecciones respiratorias
Resfriados o gripe irritan la conjuntiva, desencadenando exceso de lágrimas como defensa natural.
Obstrucción de conductos lagrimales
Infecciones, inflamación o alteraciones congénitas pueden bloquear el drenaje desde el punto lagrimal hasta el conducto nasolagrimal.
Sequedad ocular
El ojo seco desencadena lagrimeo reflejo por falta de lubricación.
Irritación por cuerpos extraños
Polvo, arena o pestañas irritan la superficie, provocando lagrimeo inmediato.
Blefaritis
La blefaritis o inflamación de los párpados altera la producción y drenaje de las lágrimas.
Problemas de visión
Miopía, astigmatismo o hipermetropía no corregidos pueden causar fatiga visual y lágrimas excesivas.
Uso de lentes de contacto
Uso prolongado o mal adaptado puede irritar la córnea y disparar lagrimeo.
Causas menos frecuentes de los ojos llorosos
- Ectropión/entropión: párpados volteados que dificultan el drenaje.
- Queratitis y úlceras corneales: inflamación o heridas en la córnea.
- Tracoma: infección bacteriana (más común en zonas en desarrollo).
- Dacriocistitis: infección del saco lagrimal.
¿Qué hacer si tienes ojos llorosos?
A continuación compartimos un enfoque funcional basado en cuidados complementarios que pueden ayudar a mejorar el ojo lloroso.
Higiene ocular diaria [Quinton Eye Health]
Se recomienda la higiene diaria de los ojos, con productos respetuosos como Quinton Eye Health, una solución isotónica en spray de agua de mar 100% natural. Además de ser un producto sanitario indicado para el tratamiento sintomático del ojo seco, su uso como lavado ocular diario ayuda a mejorar:
- Lagrimeo.
- Visión borrosa.
- Ardor.
- Picazón.
- Enrojecimiento.
- Sensación arenosa o abrasiva, de cuerpo extraño o de suciedad en el ojo.
- Sensibilidad a la luz.
- Fatiga ocular.
Modo de uso recomendado:
- Inclina la cabeza hacia atrás y cierra los ojos.
- Pulveriza a unos 5 cm durante 1-2 segundos.
- Parpadea varias veces para distribuir.
*Este spray de agua de mar isotónica es un dispositivo médico de clase IIA, adecuado para usar como medida higiénica diaria.

Nutrición e inflamación
Existen medidas nutricionales y de higiene básicas que pueden contribuir a mantener la salud ocular:
- Aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3, vitaminas A y C, luteína y zeaxantina.
- Realizar test de alergias e implementar medidas ambientales.
- Revisar higiene del parpadeo y optimizar luz en pantallas.
Esta estrategia ayuda a mejorar la integridad de la película lagrimal y prevenir inflamación crónica, tal como refleja el Informe TFOS (2023) sobre estilo de vida y salud ocular.
Comprender las causas de los ojos llorosos y la importancia del lavado ocular
Comprender por qué se desencadena el lagrimeo excesivo (ojo lloroso) es esencial para intervenir desde la raíz y no solo mitigar los síntomas. Aunque puede parecer un problema leve, el lagrimeo persistente puede ser señal de disfunciones más profundas: desde alergias no detectadas hasta alteraciones en la superficie ocular o el sistema de drenaje lagrimal. El enfoque funcional nos invita a observar al paciente en su conjunto, considerando tanto factores locales como sistémicos: el estado de la microbiota, la respuesta inmunológica, la nutrición, y los hábitos de higiene ocular.
Realizar un buen lavado ocular, por ejemplo, mediante el uso diario de un spray ocular de agua de mar isotónica como Quinton Eye Health, puede marcar la diferencia en la prevención de irritaciones y el mantenimiento de un entorno ocular equilibrado. Además, identificar las causas específicas y actuar de forma individualizada permite optimizar el tratamiento y reducir la dependencia de soluciones sintomáticas.
El ojo lloroso no debe ser ignorado ni tratado de forma aislada. Una valoración completa, el acompañamiento profesional adecuado y medidas cotidianas sencillas, como el control del uso de pantallas y la luz óptima, pueden mejorar notablemente el bienestar ocular.
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