Terapias del mar

Microcitosis: ¿qué es y cómo se manifiesta?

Cuando se habla del término microcitosis, se hace referencia, por defecto, al tamaño reducido de los glóbulos rojos y no a otra estirpe celular.

El tamaño se mide en femtolitros (fl), este oscila entre los 80-100 fl, se valora por medio del volumen corpuscular medio (VCM) que se suele informar en los análisis de sangre.

Por tanto, encontraremos una microcitosis cuando el VCM es inferior a los 80 fl.

En la mayoría de las ocasiones, la microcitosis está causada por la anemia, denominándose anemias microcíticas.

New Call-to-action

Las causas de la microcitosis o anemia microcítica

Dentro de las anemias microcíticas tenemos:

  • Anemias ferropénicas.
  • Talasemias.
  • Anemia sideroblástica.
  • Mieloma.
  • Deficiencia de cobre.
  • Intoxicación por plomo (saturnismo).

Síntomas de la microcitosis

Los síntomas serán secundarios a la alteración de los glóbulos rojos, que en la mayoría de las situaciones se acompañarán con alteración de la función de la hemoglobina, dando como síntomas:

  • Fatiga, cansancio y debilidad muscular.
  • Pérdida de la resistencia física, con sensación disneica leve cuando son actividades de intensidad.
  • Palidez en mucosas y con menor frecuencia de la piel.
  • Sensación de mareo o aturdimiento.
  • Ansiedad y nerviosismo.
  • Además, aparecerán signos y síntomas propios de la enfermedad de base causante de la microcitosis.

¿Cuál es la principal causa de microcitosis?

La principal causa de microcitosis es la anemia ferropénica, tanto en niños como en adultos.

Otra de las causas comunes son las anemias asociadas a los trastornos crónicos, afectando a adultos que se encuentran expuestos a enfermedades intercurrentes, pluripatológicos, polimedicados, etc.

Procederemos a hablar de las causas más comunes de la microcitosis.

Microcitosis y anemia ferropénica

La anemia ferropénica es la causa más común de microcitosis, que suele ser hipocrómica. La causa, como su nombre indica, es por el déficit de hierro, dando lugar a una eritropoyesis adecuada.

La ferropenia puede deberse a:

  • Alteraciones en la absorción; ciertas situaciones como la celiaquía, el sobrecrecimiento bacteriano, los cuadros de diarrea o colon irritable, EII, ciertas intolerancias, cirugía de derivación gástrica, pueden interferir en la absorción del hierro.
  • Incremento de las pérdidas de hierro; esto lo podemos encontrar en jóvenes afectados de enfermedades intestinales inflamatorias en las que aparece sangrado.

Pero, en la mayoría de los casos son adultos mayores los que presentan microsangrados que deben ser estudiados, para descartar patologías tan graves como el cáncer.

  • Déficit en el aporte; en el caso de dietas inadecuadas, a las que se le suman ejercicios de intensidad, podemos encontrar anemias ferropénicas, sobre todo en el caso de mujeres debido a las pérdidas menstruales de hierro.

En los niños también nos podemos encontrar esta situación debido a las necesidades de hierro en las etapas de desarrollo, así como en lactantes y mujeres embarazadas. En todos los casos debido al incremento de las necesidades.

Anemias de los procesos crónicos

Este tipo de anemias es también común. Sobre todo en las personas mayores, como he mencionado y personas afectadas por procesos crónicos como agudos. Además, todas ellas suelen encontrarse polimedicadas.

Algunos casos pueden estar afectados por la anemia como consecuencia de una pérdida de la función renal reduciéndose la actividad de la eritropoyesis. De forma que la médula no es capaz de suplir las pérdidas habituales, sobre todo cuando se suman pequeñas pérdidas de sangre, cuya etiología no siempre se puede filiar.

Talasemia y microcitosis

Las talasemias son un grupo de enfermedades hereditarias, comunes en el mediterráneo. En estas se produce una alteración en la síntesis de la hemoglobina, acelerando la destrucción de los eritrocitos. 

La gravedad depende del tipo de talasemia. Estas pueden ser desde asintomáticas hasta la aparición de cuadros en los que se pone en juego la vida de los afectados.

El agua de mar reduce la pérdida de nutrientes en pacientes con microcitosis

María DB. et al, evalúa los efectos del agua de mar isotónica en modelos experimentales como terapia complementaria en la anemia.

 Mostrando que el agua de mar compensa la pérdida de los elementos CuP y ZnP, elementos esenciales y ligados al sistema inmunológicos, además se restauró la fragilidad capilar y los daños dérmicos manifestados en los grupos de experimentación.

Además, se pudo inferir que el agua de mar posiblemente por el efecto del pH, entre otros, favorece la absorción de vitaminas, minerales y nutrientes.

Los autores recalcan “El uso del agua de mar como terapia coadyuvante en diversas patologías, siempre bajo supervisión y previa evaluación médica.”

New Call-to-action

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
(Ninguna valoración todavía)

Deja un comentario

No se atenderán consultas médicas *

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.