Un mar de terapias

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La terapia con agua de mar es un tipo de medicina ortomolecular

agua de mar

Basándonos en la definición de Linus Pauling del término medicina ortomolecular (“la preservación de buena salud y el tratamiento de las enfermedades mediante la variación de las concentraciones en el organismo humano de las sustancias que normalmente están presentes en el organismo” y anotaba “el adjetivo ortomolecular es utilizado para expresar la idea de las moléculas correctas en la cantidad correcta”), podemos distinguir dos grandes grupos de presentaciones utilizadas en la Medicina Ortomolecular: Ponderal y catalítica.

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• Ponderal

Se incluyen todas las presentaciones en dosis ponderales. A este grupo pertenecerían desde la administración de hormonas (p.e. insulina en un diabético insulinodependiente) a los llamados suplementos alimenticios (vitaminas, minerales, aminoácidos, etc.) en dosis ponderales, esto es, no diluidas y los aportes se medirán en miligramos (mg), gramos (g), etc., según corresponda. Su indicación será una deficiencia o insuficiencia del nutriente.

• Catalítica

En este grupo se utilizarán cantidades infinitesimales de las sustancias y, habitualmente, la presentación será en forma de dilución homeopática que se medirá como CH (centesimal hahnemaniana) o DH (decimal hahnemaniana) según el tipo de dilución y con una numeración previa que indicará el grado de dilución.

La dilución es un proceso físico por el cual, partiendo de una sustancia, se consigue desconcentrarla y llevarla a dosis bajas o infinitesimales, que son las que se usan, por ejemplo, en homeopatía. Uno de los métodos más utilizados es el método hahnemaniano o método de los frascos separados: se puede hacer a escala decimal (DH) o escala centesimal (CH).

Para ello se toma un frasco de 15 cc y se añaden 9 partes del diluyente adecuado si se trabaja en escala decimal, o 99 partes a 1 parte de la TM (tintura madre) en la escala centesimal. Se agita (dinamizar) y así se consigue la primera dilución decimal (1DH) o centesimal (1CH), según el caso. Si de la primera decimal (1DH) se toma una parte y se mezcla con 9 partes del diluyente en un frasco distinto y se dinamiza, se obtiene la segunda decimal hahnemaniana (2DH) y así sucesivamente hasta obtener la dilución deseada. Por otro lado, si de la primera centesimal se toma una parte y se mezcla con 99 partes del diluyente en un frasco distinto y se dinamiza, se obtendrá la segunda centesimal hahnemaniana (2CH) y así sucesivamente hasta obtener la dilución deseada.

El número de Avogadro o número de Loschmidt establece que el número de moléculas contenidas en 1 Mol de un compuesto químico es de 6,02252 x 1023, lo que significa que en una mezcla gaseosa de 1 cm3 no puede existir, según los cálculos, ninguna molécula más allá de una dilución de 10–23. Por lo tanto, según este principio de la física, más allá de la dilución 12CH o 20DH-22DH teóricamente no existen moléculas de la sustancia diluida en la presentación.

A pesar de utilizar cantidades infinitesimales de las sustancias, siempre que la dilución se mantenga por debajo del número de Avogrado, esto es, su dilución no alcance los 10-23, p.e. 10-12, contendrá una presencia de moléculas de la sustancia diluida. Por lo tanto, se deberán incluir este tipo de presentaciones dentro del concepto general de medicina ortomolecular, siempre que sea posible que contengan al menos una molécula de la sustancia diluida en su contenido.

Según el grado de dilución, se habla de: potencias bajas, desde 1DH hasta 6DH, o desde 1CH hasta 3CH, potencias medias, desde 7DH a 15DH, o de 4CH a 6CH; y por último, se consideran potencias altas a partir de 30DH o 15CH.

Denominación     Dilución         Correspondencia matemática

6DH                      10–6                                      3CH

12DH                    10–12                                     6CH

30DH                    10–30                                  15CH

3CH                     100–3=10–6                         6DH

6CH                      100–6=10–12                     12DH

15CH                  100-15=10–30                   30DH

30CH                    100–30=10–60                60DH

Dentro de este grupo perteneciente a la medicina ortomolecular podremos definir a su vez dos grandes subgrupos relacionados entre sí: mineraloterapias en dosis infinitesimales y bioterapéuticos o biocatalizadores, perteneciendo algunos de los preparados a ambos subgrupos a la vez.

– Mineraloterapias en dosis infinitesimales:

“La estructura y la capacidad vital de los órganos del cuerpo humano están condicionados por la presencia, en cantidades adecuadas, de las sustancias inorgánicas indispensables para su constitución.”

Moleschott – “El ciclo de la vida

Las sustancias inorgánicas, presentes en concentraciones de orden prácticamente infinitesimal son las que se conocen como “Oligoelementos”, palabra derivada del griego (oligos = poco), en los países latinos, y como “Trace-elements” (elementos traza o inapreciables) en los países anglosajones.

Dentro del concepto de Mineraloterapias en cantidades infinitesimales, podemos incluir las siguientes cuatro formas terapéuticas:

1) Sales bioquímicas o sales de Schüssler:

Esta terapéutica está formada por doce sales diferentes, conocidas como “Sales de Schüssler”, que contienen las sustancias inorgánicas con actividad biológica orgánica que se conocían a finales del siglo XIX y cuya concentración en los líquidos orgánicos es del orden de 10-6 (6DH), límite máximo que se podía detectar con los medios analíticos de la época.

Esta limitación analítica motivó la creencia de que estas doce sales eran los únicos componentes inorgánicos, con actividad biológica, que se encontraban en el cuerpo humano. Este método se basa, según su creador, en el aporte exógeno de la sal o sales que estén en carencia y en una concentración lo más aproximada posible a la existente en el medio interno en óptimas condiciones; se debe aclarar que actúa de forma catalítica y no es capaz de cubrir carencias ponderales del mineral afectado sino que regula bloqueos a niveles enzimáticos.

“Siempre que se nombran las dosis infinitesimales se piensa en la homeopatía; sin embargo mi terapia no es homeopática, puesto que no se basa en la ley de la similitud, sino en los procesos fisiológico-químicos que tienen lugar en el organismo humano. Por medio de mi método de curación los trastornos que tienen lugar en el movimiento de las moléculas de sustancias inorgánicas en el organismo humano son directamente igualados por medio de sustancias homogéneas…

Cualquier alteración en el movimiento molecular de estas sales celulares en los tejidos vivos, originado por una deficiencia en la cantidad requerida, constituye enfermedad, la cual puede ser rectificada y restablecido el requerido equilibrio mediante la administración de las mismas sales minerales en pequeñas cantidades”.

Dr. Wilhelm Schüssler

2) Litoterapia:

La litoterapia usa minerales y rocas diluidas y dinamizadas. Pertenece al grupo de las mineraloterapias, cuyo objeto es el de mejorar al enfermo mediante la administración de soluciones oligometálicas y oligometaloideas. Es una terapia que actúa sobre el terreno del enfermo y se dirige a normalizar los circuitos metabólicos trastornados por bloqueo en el ámbito enzimático. En general, los medicamentos litoterápicos se prescriben en ampollas bebibles, de absorción sublingual, a la 8DH.

3) Oligoterapia (catalítica):

Se emplearán minerales en dosis infinitesimales, normalmente su presentación será en forma de gluconatos. En este caso no falta el mineral sino que la función enzimática está interferida, esto es, existe una interferencia funcional del uso de ese oligoelemento. Es una terapéutica reguladora por oligoelementos catalizadores que introduce un factor catalítico capaz de restablecer el metabolismo normal, especialmente útil cuando no existe carencia o insuficiencia.

La terapéutica oligocatalítica está orientada al estado reversible pre o paralesional que precede o que sigue a la aparición de los trastornos orgánicos característicos. Tan pronto como los cambios histológicos o los trastornos serios del metabolismo aparecen, la terapéutica oligocatalítica se convierte en un soporte terapéutico (a menudo preciado) de los métodos clásicos. Existe una cierta tendencia a utilizar la octava dilución hahnemaniana (8DH) para todos ellos en forma de ampollas bebibles.

4) Agua de Mar microfiltrada en frío:

La ingesta oral de agua de mar nos aporta el Totum ionomineral del agua de mar (el total de los 78 elementos de la clasificación periódica de Mendeleïev), biodisponibles para una natural y rápida absorción. En su composición en sales minerales destacan en cantidad el sodio (sal), el cloruro, el magnesio, el calcio y el potasio. Pero su eficacia no se basa únicamente en estos minerales, sino en su aporte junto con las dosis catalíticas del resto de los oligolementos presentes en el agua de mar.

Obviamente no sirve cualquier agua de mar y para garantizarnos un consumo seguro y de calidad, siempre será recomendable hacerlo a partir de productos de agua de mar microfiltrada en frío como los de los Laboratorios Quinton.

Los productos Quinton se preparan a partir de agua de mar oceánica total, recogida en unos puntos muy específicos denominados vortex y procesada en medio estéril en frío respetando las pautas marcadas por el fisiólogo y biólogo René Quinton. Se siguen estrictamente sus pautas dado que es fundamental que en todo momento el agua de mar preserve su equilibrio molecular y su carácter de medio viviente.

Este tipo de mineraloterapia con agua de mar es cada vez más popular y empleada para:

  • Favorecer la nutrición celular.
  • Como recarga electrolítica por balance hídrico.
  • Recomendada para toda carencia iónica, que se manifieste con cansancio físico, intelectual y/o psíquico.
  • Especialmente indicada cuando se busque un efecto revitalizante rápido para el organismo o prevenir un desgaste antes de un esfuerzo importante, tanto físico como psíquico.
  • Muchos deportistas la emplean en los períodos de entrenamientos deportivos intensos y durante competiciones de la larga duración.

– Bioterapéuticos o biocatalizadores:

Este subgrupo terapeútico esta constituido por sustancias pertenecientes a las principales vías metabólicas integrantes de la fisiología celular diluidas homeopáticamente. En este caso las sustancias que se aportarán en dilución homeopática serán desde vitaminas del grupo B, vitaminas A y C, que realizan funciones de cofactores enzimáticos o coenzimas, así como aminoácidos, minerales e incluso flavonoides, entre otros. Todas estas sustancias tendrán un efecto sobre el ciclo de Krebs y la cadena respiratoria mitocondrial, entre otras vías metabólicas.

El uso de los catalizadores homeopatizados estará orientado principalmente a evitar la tendencia al desarrollo de las enfermedades crónicas, las cuales, casi siempre son producidas por el bloqueo en los mecanismos fundamentales de la célula. La grandeza de esta terapéutica con los catalizadores, es precisamente el poder ayudarnos a detener la tendencia crónica del paciente.

Estos remedios homeopatizados no están sujetos a la ley de acción de masas, sino que sirven para la resensibilización del cuerpo a las sustancias que se encuentran en él, presentes en concentraciones fisiológicas, así como a las sustancias administradas. Asimismo lograrán que el organismo no se desensibilice en sus funciones detoxificantes frente a las sustancias tóxicas.

Por lo tanto, nos serán útiles tanto para optimizar la absorción de nutrientes (p.e. vitamina B12) como para facilitar la evacuación de tóxicos (p.e. mercurio).

El avance más importante que ha tenido lugar en la homeopatía después de Hahneman fue el empleo de estos factores bioquímicos fundamentales en forma de bioterápicos, idea de Hans-Heinrich Reckeweg, creando el nacimiento de la homeopatía de segunda generación. Actualmente asistimos al nacimiento de la homeopatía de tercera generación, que emplea diluciones homeopáticas de interleuquinas, citoquinas, interferones, factor de necrosis tumoral, ADN, ARN, etc.

Autor:

Mikel García Iturrioz

Director técnico del Herbolario Online www.MisohiNutricion.com

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1 Comentario

JM Coll

9 diciembre, 2017 6:59 pm

¡¡Acertado!! El Agua (de Mar) es el mejor soporte de la infinitesimalidad. Los resultados clínicos lo demuestran. Y no hablamos de “similitud”… que es para otro campo.

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