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Lipidemia: cómo prevenirla + tratamiento de la dislipidemia  

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La lipidemia (también llamada dislipidemia o dislipemia) es el conjunto de alteraciones de las concentraciones de lípidos (colesterol y/o triglicéridos) y/o lipoproteínas en la sangre.

En este artículo se abordan los tipos de dislipidemia, que enfermedades puede provocar y cuáles son sus síntomas y causas más comunes. Además, explicamos cuáles son los factores de riesgo, cómo detectar la dislipidemia (valores análisis de sangre), cuál es el tratamiento recomendado (natural y farmacológico) y las pautas a seguir para su prevención.

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Lipidemia: ¿qué es? 

La lipidemia es la elevación del colesterol plasmático, de los triglicéridos o de ambos, o un nivel bajo de lipoproteínas de alta densidad. La dislipidemia es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, que puede contribuir a problemas cardíacos (como el desarrollo de aterosclerosis). Algunos estudios han descubierto que el tratamiento de la dislipidemia puede reducir el riesgo de cardiopatía en un 30% o más en un periodo de cinco años [1].

El término “dislipidemia” hace referencia a un conjunto de afecciones relacionadas y caracterizadas por niveles anormales de lípidos, entre las que se incluyen: 

Tipos de dislipidemia 

  • Hipercolesterolemia (pura o aislada) – aumento solo del colesterol.
  • Hipertrigliceridemia (pura o aislada) – aumento sólo de los TG. 
  • Hiperlipidemias mixtas o combinadas – aumento del colesterol y de los triglicéridos 

El tipo más común de dislipidemia se debe a niveles elevados de LDL. En ocasiones puede ser por hipercolesterolemia familiar, o puede deberse a hábitos poco saludables o a otras enfermedades. Aunque en muchas ocasiones el paciente no presenta síntomas, aun así pueden surgir complicaciones.

Niveles bajos de HDL es otro componente de la dislipidemia, junto con triglicéridos altos. Estos casos tienen causas parecidas al colesterol LDL alto (genética, obesidad, mala alimentación, uso de fármacos).

Importancia de la dislipidemia en las enfermedades  cardiovasculares

https://www.elsevier.es/es-revista-clinica-e-investigacion-arteriosclerosis-15-articulo-importancia-dislipidemia-enfermedad-cardiovascular-un-S0214916815001114

Las guías clínicas de atención primaria, resaltan la importancia de la lipidemia al ser su alteración un factor de riesgo fundamental, junto con el tabaquismo, la diabetes y la hipertensión arterial en las enfermedades cardiovasculares, siendo estas la primera causa de muerte en los países desarrollados.

Según la Revista Española de Cardiología y haciendo eco de la OMS, alerta de que 3/4 partes de las muertes por accidentes cardiovasculares podrían evitarse con adecuadas modificaciones en el estilo de vida, no solo de los pacientes de alto riesgo cardiovascular, sino en el conjunto de la población. En las últimas décadas ha aumentado la prevalencia de la obesidad y diabetes mellitus, en gran medida debido a la alimentación inadecuada y al sedentarismo, y ambas entidades alcanzan proporciones epidémicas.

Lipidemia: tratamiento [recomendado]

El objetivo del tratamiento de la dislipidemia es prevenir que progresen enfermedades como la arteriopatía periférica, la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, síndromes coronarios agudos, accidente isquémico o ictus.

Tratamiento farmacológico para la dislipidemia

La Asociación Americana del Corazón (AHA) recomienda el uso de fármacos para determinados grupos de pacientes con alto riesgo de cardiopatías, tras analizar los factores que contribuyen a ello y los beneficios del tratamiento con estatinas.

Medicamentos para disminuir el colesterol LDL:

  • Estatinas: El medicamento más utilizado para tratar la dislipidemia. Ayudan a reducir los niveles de LDL, ya que interfieren con la producción de colesterol en el hígado. Se recomiendan para 4 grupos de pacientes: ASCVD diagnosticada, LDL ≥ 190 mg/dL, paciente con edad entre 40-75 años, LDL 70-189 mg/dL.
  • Secuestradores de ácidos biliares.
  • Ezetimiba.
  • Niacina.

Medicamentos para disminuir los TG:

  • Niacina.
  • Fibratos.
  • Ácidos grasos omega-3 (tratamiento natural).

Tratamiento natural para la dislipidemia

  1. Alimentación antiinflamatoria.
  2. Realizar ejercicio físico apropiado.
  3. Tratar condiciones de salud que aumenten el riesgo de lipidemia (por ejemplo: la diabetes).
  4. Evitar alcohol y tabaco.
  5. Uso de suplementos:
  • Aceite de pescado: Posee propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a prevenir el colesterol alto y la hipertensión, relacionados con las enfermedades cardiacas.
  • CoQ10: Puede contribuir a regular la tensión arterial.
  • Ajo: Ayuda a normalizar la tensión arterial.
  • Ácido lipoico: es un antioxidante que aporta protección contra la oxidación de las LDL y la hipertensión. Además, ayuda a reciclar otros antioxidantes del organismo, como el glutatión y la vitamina E y C. 
  • Fibra: Ayuda a reducir los niveles de colesterol, protege el corazón, contribuye al proceso digestivo y evita comer en exceso. 
  • Agua de mar: su contenido en magnesio, interviene de forma positiva para ayudar a reducir la presión arterial elevada, los niveles de colesterol y de triglicéridos, lo que contribuye a prevenir posibles enfermedades cardíacas.

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¿Cómo ayuda el agua de mar en el control de la dislipidemia y otros factores de riesgo cardiovascular?

Diversos estudios 📚 han demostrado el efecto positivo del empleo del agua de mar en el tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular, entre los que se encuentra la lipidemia.

En el uso de la Terapia Marina, el agua de mar debe extraerse de determinados puntos oceánicos para obtener el mayor aporte de sustancias orgánicas y con una elevada dinamización, producto de las características del biotopo y la biocenosis residente. De esta forma podemos obtener un agua de mar altamente biodisponible y enriquecida, gracias a la formación de vórtices planctónicos en estos lugares. Posteriormente, se realiza una doble microfiltración en frío para eliminar residuos sin alterar las características originales del agua de mar, debido a que compuestos orgánicos que se encuentran en estos vórtices tienen funciones importantes en las actividades celulares.

Un estudio 📚 examinó los efectos del agua de mar con respecto al agua corriente en la oxidación inducida por la dieta y acumulación de lípidos en hepatocitos de hámsters. Se demostró que aquellos que consumían agua de mar redujeron significativamente los niveles séricos de colesterol y triglicéridos, de forma dependiente de la dosis. Posiblemente por la reducción en la absorción de estos compuestos lipídicos (Chen et al., 2013). 

En otro estudio 📚 se observa el efecto del agua de mar, inhibiendo la ganancia de peso y reduciendo la acumulación de lípidos y esteatosis hepática en ratones alimentados con una dieta rica en grasas, teniendo un papel directo sobre el metabolismo de los lípidos, basado en la diferenciación de los adipocitos y la función observada en 3T3-L1 de los adipocitos. También produjo un incremento de la expresión de adiponectina y leptina con disminución de IL-6 y TNF-a (H.G. Ha et al., 2014).

Es importante que los elementos fundamentales para una reducción de la hiperlipidemia se sustentan en la prevención de los factores de riesgo, por lo que se recomienda una dieta equilibrada, realizar ejercicio físico a diario, eliminar el tabaco y el alcohol y en el caso de la diabetes, mantenerla controlada con una hemoglobina glicosilada inferior a 7. 

El agua de mar es un suplemento efectivo y 100% natural que ayuda al organismo a equilibrar la función celular y su dinamización. Ante una reducción de la ingesta calórica, el consumo de agua de mar es una buena herramienta terapéutica que actúa en sinergia potenciando el efecto de la dieta, en la disminución de la lipemia.

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¿Qué enfermedades puede provocar la dislipidemia?

Estas son las complicaciones de las dislipidemias más comunes a largo plazo:

  • Aterosclerosis (la grasa se acumula en las arterias).
  • Trombo (las arterias se taponan).
  • Hemorragia cerebral.
  • Infarto. 

Dislipemia: síntomas más comunes

En ocasiones, la dislipidemia puede ser asintomática, al igual que la presión arterial alta o el colesterol. Se suele descubrir durante un análisis de sangre de rutina. 

¿Cuáles son los síntomas de grasa en la sangre?

La dislipidemia puede provocar enfermedades cardiovasculares como la enfermedad de las arterias coronarias (obstrucción de las arterias del corazón) y con la enfermedad de arterias periféricas (arterias de las piernas), y estas sí pueden ser sintomáticas: 

  • Dolor en el pecho.
  • Hormigueo en los brazo.s
  • Dolor abdominal, náuseas, vómitos.
  • Xantomas eruptivos en pies, codos, rodillas, espalda o nalgas normalmente.
  • Dolor óseo y muscular.
  • Confusión, pérdida de memoria u otros problemas neurológicos.
  • Neuropatía.
  • Dolor en las piernas al caminar o estar de pie.
  • Ataque cardíaco.

Factores de riesgo de la dislipidemia

Cuando un paciente presenta factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, es más probable que la dislipidemia provoque complicaciones. Estos son los factores de riesgo 

  • Antecedentes hipertensión.
  • Obesidad.
  • Diabetes.
  • Síndrome metabólico.
  • Antecedentes familiares de cardiopatía coronaria prematura. 

Complicaciones de la dislipidemia

  • Mayor riesgo de cardiopatías. 
  • Aterosclerosis y enfermedad arterial coronaria (derivado de la hiperlipidemia).
  • Niveles de colesterol HDL bajos están asociados a un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Mayor riesgo de hepatoesplenomegalia y pancreatitis (en casos de triglicéridos muy elevados). 

¿Cómo se mide la lipidemia?

Para diagnosticar la lipidemia es suficiente con realizar un análisis de sangre del perfil lipídico total, donde se miden las concentraciones de lípidos y lipoproteínas en la sangre (tras ayuno de 12 horas). Estos son los valores a medir para detectar una lipidemia: colesterol total, colesterol LDL, colesterol HDL y triglicéridos. 

De acuerdo con el manual de Merck, no hay una definición de dislipidemia de carácter numérico. Se aplica a los niveles de lípidos que han mostrado una efectividad o mejora al aplicar el tratamiento.

No existen definiciones numéricas de dislipidemia; el término se aplica a los niveles de lípidos para los que el tratamiento ha demostrado ser beneficioso. Cuando se dan dos o más de estos niveles se recomendará aplicar tratamiento:

Colesterol LDLPor encima de 70 a 80 mg/dLEn personas con enfermedad cardiovascular o múltiples factores de riesgo
Triglicéridos> 500 a 1000 mg/dL o 5,65 a 11,3 mmol/LEspecialmente cuando se combinan con niveles de LDL o niveles bajos de HDL, o bien con antecedentes familiares de cardiopatía
Colesterol LDLSuperior a 100 mg/dL (2,59 mmol/L)En personas con diabetes
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Si los síntomas del paciente hacen sospechar de alguna otra patología, también se puede considerar la medición de glucosa en ayunas, creatinina, enzimas hepáticas, TSH y proteínas urinarias.

¿Con qué periodicidad se debe realizar un análisis de sangre?

  • Personas sin factores de riesgo cardiovascular: Cada 5 años.
  • Personas cuyos valores de lípidos se encuentren en rango normal: Cada 5 años.
  • Personas con factores de riesgo, antecedentes familiares de trastornos lipídicos: Realizar a partir de los 20 años. Periodicidad anual/bianual.
  • Diabetes, enfermedad cardiovascular o hipertensión: Realizar a partir de los 20 años. Periodicidad anual/bianual.

¿Cómo detectar la dislipidemia?

Árbol de decisión para la detección de la dislipidemia con valores.

¿Como prevenir la dislipidemia?

  • Vida activa y ejercicio físico.
  • Alimentación saludable.
  • Descanso de calidad.
  • Evitar tabaco y alcohol.
  • Mantener un peso saludable. 

Hiperlipidemia y lipidemia

La hiperlipidemia hace referencia al colesterol alto en sangre. 

La dislipidemia o lipidemia es un equilibrio anormal o desequilibrio entre los niveles de colesterol HDL y LDL, sin que ninguno de los dos esté fuera de rango. 

Ambas, la hiperlipidemia y la dislipidemia pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular.

¿Qué causa la lipemia en la sangre?

Las causas subyacentes de la dislipidemia pueden ser:

  • Causas primarias: genéticas
  • Causas secundarias: relacionadas con el estilo de vida.

En los países industrializados la mayoría de los casos de dislipidemia se deben a causas relacionadas con hábitos de vida no saludables, como el sedentarismo y una dieta rica en alimentos procesados que contienen grasas saturadas, colesterol y grasas trans.

Posibles causas y factores que pueden desencadenar lipidemia:

  • Herencia de determinadas mutaciones genéticas que pueden ocasionar una producción excesiva de triglicéridos, niveles elevados de LDL o producción insuficiente de HDL.  
  • Diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares.
  • Dieta no saludable: rica en alimentos procesados, grasas trans, comida rápida o colesterol procedentes de fuentes no saludables. 
  • Estilo de vida sedentario y falta de actividad o ejercicio físico.
  • Elevado consumo de alcohol.
  • Uso de ciertos fármacos como los betabloqueantes, progestágenos o retinoides, entre otros. 
  • Enfermedades hepáticas o renales.
  • Hipotiroidismo.
  • Tabaco.
  • Esteroides anabolizantes.
  • VIH.
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BIBLIOGRAFÍA

1- Dyslipidemia Prevalence, Treatment, and Control in the Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA). David C. Goff, Jr, MD, PhD , Alain G. Bertoni, MD, MPH , Holly Kramer, MD, MPH , Denise Bonds, MD, MPH , Roger S. Blumenthal, MD , Michael Y. Tsai, PhD , and Bruce M. Psaty, MD, PhD, MPH

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1 comentario

Alexa

12/02/2023 19:52

Gracias por la información