Terapias del mar

¿Qué es y para qué sirve la L-glutamina?

La L-glutamina es un aminoácido no esencial, denominado así al poder ser sintetizado por el propio organismo a partir de amonio y glutamato. 

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Los aminoácidos son los elementos básicos de las proteínas y en ciertas circunstancias pueden ser empleados como fuentes de energía.

 ¿Dónde se encuentra la L-glutamina?

La L-glutamina la podemos encontrar en todos los productos que contengan proteínas. Estas a la vez, se encuentran en la mayoría de productos integrales, hasta el punto que la primera vez que se aisló la glutamina fue en el jugo de remolacha.

Se puede decir que la glutamina es el aminoácido más versátil, además de ser el más abundante de nuestra economía.

Productos ricos en glutamina

Como ocurre con otros aminoácidos, si se somete la glutamina a elevadas temperaturas se altera, perdiendo parte de sus propiedades.

Los alimentos en los que encontramos glutamina son:

  • Las carnes magras y rojas que tiene un a elevada concentración de aminoácidos. En el caso de consumir carne y querer que esta se altere lo menos posible debería comerse cruda, como por ejemplo los carpachos, o a bajas temperaturas.
  • Las proteínas de las carnes de pescado también son buenas fuentes de glutamina. Además contienen otros elementos como su baja proporción de grasa y su riqueza en aceites esenciales, astaxantinas, etc.
  • En el caso de los veganos o de las personas que decidan no consumir proteínas animales, haremos referencia a la proteína de la soja y la proteína del guisante. Los productos de la huerta, como las crucíferas, tubérculos, los frutos secos, también contienen glutamina.
  • Además, todos los productos derivados de los animales son ricos en aminoácidos, ya sean huevos, leche y derivados.

¿Cuáles son las funciones de la glutamina?

La glutamina es un aminoácido muy versátil, que interviene en una multitud de procesos metabólicos. Una de sus funciones principales es el manejo del nitrógeno y es fundamental en la síntesis del amonio para una correcta función renal.

Es primordial, en el mantenimiento del rendimiento físico y metabólico, sobre todo cuando hay depleción de glucógeno. Aquí el papel de la glutamina es capital por ser el aminoácido esencial en la gluconeogénesis.

En los años 50 se demostró que la glutamina es un sustrato fundamental para la división celular en cultivos. La ausencia de este aminoácido bloqueaba el crecimiento.

En el músculo, la glutamina actúa bloqueando la degradación de proteínas. Además, es un precursor de la síntesis de tejido muscular, siendo ideal en la ganancia de masa magra.

Glutamina y mucosa intestinal

La glutamina es un sustrato fundamental para la mucosa intestinal, que se ha demostrado emplear grandes cantidades de glutamina para su correcto equilibrio.

En particular, debemos destacar de la glutamina sus efectos en las situaciones de estrés metabólico. En estos casos el organismo es incapaz de sintetizarla en las concentraciones requeridas, siendo esta situación la que justificaría el empleo de la glutamina suplementaria.

La glutamina es el combustible, cuantitativamente hablando, más importante de la mucosa intestinal.

El beneficio de la glutamina para la mucosa intestinal es debido a la implicación de la glutamina en la síntesis de amino-azúcares. El grupo amida es empleado para la glicosilación de la mucina, justificándose la presencia de glutamina para el mantenimiento de la actividad secretora y proliferativa celular.

En conclusión, mantiene la estructura de la mucosa, además de poder jugar un papel importante en el mantenimiento de la barrera mucosa y proteger frente a los efectos de la permeabilidad intestinal.

Glutamina y estados de estrés

En las situaciones de estrés prolongado, en las que el consumo energético es elevado y termina por consumir todos los depósitos de glucógeno, la glutamina ha demostrado poder ser beneficiosa.

En esta situación, además, se produce una activación del sistema neuroendocrino elevándose los niveles de:

  • Cortisol
  • Glucagón
  • Hormona del crecimiento
  • Adrenalina
  • Citocinas
  • TSH

De este modo, se inicia una cascada catabólica que comprometerá al organismo, llevándolo a un déficit calórico de elevada magnitud.

Cuando se prolongan las situaciones de estrés catabólico, el organismo finalmente emplea las fuentes de grasa y las proteínas musculares. Esto, con el tiempo, termina por afectar a la función orgánica, favoreciendo la sepsis y terminando por el fallo multiorgánico.

En estas situaciones la glutamina adquiere un papel preponderante, ya que tanto la mucosa intestinal como el tejido linfoide la utilizan como combustible, favoreciendo la integridad y el mantenimiento de la barrera intestinal.

Glutamina en cirugía y traumas

Diferentes estudios han demostrado que el número y frecuencia de infecciones se reduce en pacientes politraumatizados que son suplementados con glutamina.

También la glutamina mejora la función inmunológica, que suele suprimirse tras una cirugía.

También se ha demostrado que, en el caso de los quemados, donde existe una gran producción de glutamina, esta no es capaz de mantenerse en las concentraciones apropiadas, debido a su acelerado consumo. En estos casos podría ser beneficioso el consumo de glutamina. No obstante, la suplementación con glutamina no ha volcado resultados claros respeto al beneficio del consumo de glutamina en estas situaciones.

Glutamina y ejercicio físico

En este caso, la glutamina se puede contemplar de la misma forma que se da en los procesos de estrés catabólico, sobre todo en los entrenos de alta intensidad, en los que además se añade la realización de dietas de restricción calórica.

En estas situaciones, en las que tanto el ejercicio como la dieta pueden comprometer la masa magra por la activación de la gluconeogénesis, puede reducirse la pérdida de tejido muscular al suplementarse con glutamina.

¿Cómo tomar la glutamina?

La dosificación de glutamina no está, en la actualidad, estandarizada. De forma que en la mayoría de las ocasiones las dosis utilizada depende de la situación a estudio.

De forma general, en el caso de consumir la glutamina durante ejercicios de alto rendimiento, lo recomendado es el consumo de 5 g de 3 a 4 veces/día en los días que el entrenamiento sea especialmente exigente, tomándolo antes y después del entrenamiento.

Pero, con la realización de una dieta equilibrada con el aporte apropiado de proteínas, hidratos de carbono y grasas, en la mayoría de las situaciones no será necesario el empleo de la glutamina.

En el caso de querer conocer mejor las funciones, beneficios y las dosis que se deben tomar de glutamina, lo mejor es contactar con un profesional. Este último podrá asesorar tanto en el tipo de entreno como en las medidas dietéticas, para un mejor rendimiento. 

L-glutamina y agua de mar

La combinación de la glutamina y el agua de mar es interesante puesto que ambas benefician a las funciones digestivas, en particular, a la flora y la mucosa intestinal.

Los componentes minerales son básicos para que la flora bacteriana saprófita desarrolle de forma apropiada sus funciones, sobre todo las enzimáticas que requieren de cofactores, como son los minerales, debiendo estar en las cantidades suficientes para desarrollar sus funciones correctamente.

Hay que recordar que lo más importante para una vida saludable es la realización de una dieta equilibrada que contemple los beneficios que aporta sobre nuestro organismo. Tanto en macro como micronutrientes, debemos ser conscientes, que nuestros órganos deben ser cuidados y respetados. No podemos insultarlos de forma continuada con el consumo de productos desnaturalizados o con la realización de actividades que los puedan comprometer.

Escuchar al cuerpo y entender sus necesidades es encaminarnos hacia la salud y el bienestar.

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