¿Qué es el hipotiroidismo?
El hipotiroidismo es una patología que ocurre cuando la glándula tiroides no produce o libera suficiente hormona en el torrente sanguíneo y se ralentiza el metabolismo. Esto puede provocar un aumento de peso involuntario y una continua sensación de cansancio.
El hipotiroidismo se puede diagnosticar con un simple análisis de sangre solicitando valores como la TSH, T4 y T3.
Por lo general, el hipotiroidismo se puede controlar fácilmente tomando levotiroxina prescrita por un endocrino y realizando consultas periódicas para controlar los niveles de hormona. No obstante, los fármacos siempre tienen efectos secundarios, por lo que se recomienda a su vez adoptar un estilo de vida saludable teniendo en cuenta varias medidas de las que hablaremos a continuación.
Tipos de hipotiroidismo
Hipotiroidismo primario
El hipotiroidimo primario es el más frecuente. Este tipo de hipotiroidismo afecta directamente a la tiroides produciendo niveles bajos de hormonas tiroideas. Al mismo tiempo, la hipófisis produce más TSH (hormona estimulante del tiroides). Esto puede deberse a afecciones autoinmunes, como la enfermedad de Hashimoto, o a una intervención quirúrgica o radioterapia.
Hipotiroidismo secundario
Ocurre cuando la hipófisis está poco activa. Este tipo poco frecuente de hipotiroidismo impide que la hipófisis envíe TSH a la glándula tiroides.
Hipotiroidismo terciario
En estos casos el hipotálamo (estructura del cerebro que mantiene el cuerpo en un estado estable denominado homeostasis) no produce suficiente hormona liberadora de tirotropina (TRH). Debido a esto, la hipófisis no puede producir suficiente TSH.
Hipotiroidismo subclínico
El hipotiroidismo subclínico ocurre cuando los niveles de TSH (hormona estimulante del tiroides) son elevados, pero los niveles de tiroxina son normales. Estos casos no suelen ocasionar síntomas y no siempre requieren tratamiento.
Hipotiroidismo: analítica para diagnóstico
La TSH (hormona estimulante de la tiroides) mide la cantidad de TSH en sangre para saber cómo funciona la gládula. Los niveles normales suelen ser de 0,4 a 4,0 miliunidades por litro (mU/L). Valores por encima de 4,0mU/L indican la presencia de hipotiroidismo. Valores inferiores a 0,4mU/L son indicadores de hipertiroidismo.
Además de la TSH, para evaluar la función tiroidea de forma más exhaustiva y poder prescribir el tratamiento correcto se recomienda analizar T4, T3 y pruebas de anticuerpos tiroideos (TPO y TG).
Hipotiroidismo autoinmune: Hashimoto
El hipotiroidismo autoinmune o tiroiditis de Hashimoto, es una enfermedad autoinmune en la que las células tiroideas se destruyen a través de procesos inmunitarios mediados por células y anticuerpos. Esta es la causa más común de hipotiroidismo en países desarrollados.
Hipotiroidismo: sintomas
Estos son los síntomas de aparición temprana más frecuentes:
- Heces duras o estreñimiento.
- Sensación de frío.
- Fatiga o sensación de lentitud.
- Menstruaciones más abundantes e irregulares.
- Dolor articular o muscular.
- Palidez o piel seca.
- Tristeza o depresión.
- Cabello o uñas finos y quebradizos.
- Debilidad.
- Aumento de peso.
¿Cuáles son las causas más frecuentes de hipotiroidismo?
La causa más común del hipotiroidismo es la tiroiditis. Las causas de este problema incluyen:
- El sistema inmunitario ataca la glándula tiroides (hipotiroidismo autoinmune – Hashimoto)
- Infecciones víricas (resfriado común) u otras infecciones respiratorias.
- Embarazo (tiroiditis postparto).
Otras causas de hipotiroidismo:
- Medicamentos como el litio o la amiodarona, y algunos tipos de quimioterapia.
- Defectos congénitos.
- Tratamientos de radiación en el cuello o el cerebro para tratar diferentes tipos de cáncer.
- Yodo radiactivo utilizado para tratar una glándula tiroides hiperactiva.
- Extirpación quirúrgica total o parcial de la glándula tiroides.
- Síndrome de Sheehan.
- Tumor hipofisario o cirugía de la hipófisis.
Hipotiroidismo: tratamiento
El objetivo del tratamiento es reponer la hormona tiroidea que falta. Para ello, la levotiroxina es el medicamento más utilizado, recetando al paciente la dosis más baja posible que alivie sus síntomas y normalice sus niveles de hormona tiroidea en sangre.
Si la persona padece una enfermedad cardiaca o es mayor, se recomienda recetar una dosis muy pequeña.
De acuerdo con el abordaje de la medicina convencional, la mayoría de personas con tiroides hipoactiva deberán tomar este medicamento de forma crónica.
Una vez que el paciente comienza a tomar levotiroxina, hay que comprobar sus niveles hormonales cada 2 ó 3 meses. Después de eso, sus niveles de hormonas tiroideas deben controlarse al menos una vez al año.
Sin embargo, esta no es la única ni la mejor solución como tratamiento para el hipotiroidismo, ya que esta medicación terminará inactivando la glándula de forma crónica. A continuación veremos otras herramientas útiles y eficaces para complementar el tratamiento y restablecer la función tiroidea sin dañar la glándula.
Medicamentos para hipotiroidismo: ¿Qué debo tener en cuenta?
- Mientras se está tomando la terapia de reemplazo tiroideo, el paciente debe informar al endocrino si padece alguno de estos síntomas: ansiedad, palpitaciones, pérdida de peso, temblores, inquietud o sudoración. Estos síntomas podrían sugerir que la dosis administrada es demasiado alta.
- No dejar de tomar el medicamento, aunque se sienta mejor.
- La alimentación puede cambiar la forma en que el cuerpo absorbe el medicamento para la tiroides. Esto ocurre especialmente con productos hechos a base de soja o una dieta rica en fibra.
- El medicamento para la tiroides funciona mejor con el estómago vacío y cuando se toma 1 hora antes que cualquier otro medicamento.
- Esperar al menos 4 horas después de tomar la hormona tiroidea antes de tomar suplementos de fibra, calcio, hierro, multivitaminas, antiácidos de hidróxido de aluminio, o medicamentos que se unen a los ácidos biliares.
Dieta hipotiroidismo: El poder de la alimentación para regular la tiroides
Alimentos recomendados en casos de hipotiroidismo
¿Qué alimentos son buenos para una tiroides hipoactiva? Aquí están los mejores alimentos para iniciar el proceso de curación del hipotiroidismo:
- Aceite de coco: Aporta ácidos grasos de cadena media en forma de ácido caprílico, ácido láurico y ácido cáprico, que favorecen un metabolismo sano, aumentan la energía y combaten la fatiga.
- Frutas y verduras: Alto contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes necesarios para combatir el daño de los radicales libres y reducir la inflamación, además de ayudar a tratar el hipotiroidismo. Son ricas en nutrientes y deberían constituir una gran parte de una dieta sana, ya que favorecen la salud digestiva, la función cerebral, la salud cardiaca, el equilibrio hormonal y un peso saludable.
- Algas marinas: Algas comestibles como el kombu y el wakame son algunas de las mejores fuentes naturales de yodo y ayudan a prevenir las deficiencias que alteran la función tiroidea.
- Pescado salvaje: Aporta ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, esenciales para el equilibrio hormonal y la función tiroidea.
- Alimentos ricos en probióticos: Kéfir (un producto lácteo fermentado), yogur de leche de cabra u oveja orgánica, kimchi, kombucha, natto, chucrut y otros vegetales fermentados.
- Semillas germinadas: Semillas de lino, cáñamo y chía proporcionan ALA, un tipo de grasa omega-3 fundamental para el equilibrio hormonal adecuado y la función tiroidea.
- Agua: El agua ayuda a la hidratación y a la función digestiva a la vez que previene la fatiga y el mal humor. Para prevenir el estreñimiento, la falta de energía y los antojos de azúcar, bebe al menos 230-250ml cada dos horas.
- Alimentos ricos en fibra: Las personas con hipotiroidismo pueden tener dificultades digestivas, por lo que se recomienda ingerir entre 30 y 40 gramos de fibra al día. Una dieta rica en fibra no sólo ayuda a la salud digestiva, sino que también mejora la salud del corazón, equilibra los niveles de azúcar en sangre y favorece un peso saludable porque produce una sensación de mayor saciedad.
- Caldo de huesos: El caldo de huesos de ternera y pollo contiene los aminoácidos L-prolina y L-glicina, que pueden ayudar a reparar el revestimiento digestivo y mejorar el hipotiroidismo.
Alimentos prohibidos para el hipotiroidismo:
- Alimentos goitrogénicos: No se deben comer estos alimentos crudos: brócoli, coliflor, col, col rizada, soja ni coles de Bruselas. Estas verduras podrían afectar a la función tiroidea porque contienen goitrógenos, moléculas que alteran la peroxidasa tiroidea.
- Agua del grifo: La mayoría contiene flúor, un disruptor endocrino, y cloro que inhiben la absorción de yodo.
- Gluten: Muchas personas con problemas de tiroides también son sensibles al gluten o padecen celiaquía, una enfermedad autoinmune que provoca alergia al gluten. El gluten se encuentra en todos los productos de trigo, centeno y cebada.
- Lácteos convencionales: Al igual que el gluten, los lácteos pueden ser especialmente problemáticos para la tiroides, ya que desencadenan reacciones que aumentan las respuestas inflamatorias. Evita los productos lácteos convencionales de leche de vaca que no sean ecológicos y hayan sido pasteurizados. El consumo de leche de cabra ecológica y cruda o de leche de vaca ecológica A2 es una mejor opción.
- Azúcar: Puede alterar el equilibrio hormonal necesario para el metabolismo. Las personas con problemas de tiroides tienen dificultades para perder peso. Se recomienda evitar el azúcar porque puede contribuir a alteraciones hormonales, fatiga, cambios de humor, empeorar la depresión y provocar un aumento de peso.
- Productos con harinas refinadas: Cualquier producto elaborado con carbohidratos refinados afecta negativamente a los niveles hormonales y puede contribuir al aumento de peso.
Suplementos que ayudan a tratar el hipotiroidismo
- Ashwagandha [500 miligramos al día]: Es una hierba adaptógena que ayuda al organismo a responder al estrés, manteniendo los niveles hormonales más equilibrados. Ayudan a reducir el cortisol y equilibrar los niveles de T4. Un estudio demostró que la suplementación con ashwagandha funcionó como un tratamiento con tiroxina, aumentando significativamente los niveles de la hormona tiroxina y reduciendo así la gravedad del trastorno. Otra hierba adaptógena útil en estos casos es la rhodiola.
- Yodo (150-300 microgramos al día]: Diversos estudios demuestran que pequeñas cantidades de yodo suplementado (250 microgramos) promueven cambios leves pero significativos en la función de la hormona tiroidea en individuos predispuestos. Una dieta rica en alimentos integrales que contengan yodo (pescado, huevos, algas, lácteos crudos) puede ayudar a prevenir su carencia.
NOTA: Los suplementos de yodo no deben tomarse en casos de hipotiroidismo de Hashimoto, porque ingerir demasiado yodo a largo plazo aumenta el riesgo de desarrollar una tiroides hiperactiva. Aunque es casi imposible ingerir una cantidad excesiva sólo con una dieta variada y sana, a veces las personas que toman suplementos o ingieren cantidades muy elevadas de algas secas podrían superar el límite máximo recomendado de 500 miligramos al día.
- Selenio [200 microgramos al día]: La glándula tiroides es el órgano con mayor contenido de selenio de todo el cuerpo. El selenio es necesario para la producción de la hormona tiroidea T3 y puede reducir los efectos autoinmunes. En pacientes con enfermedad de Hashimoto y en mujeres embarazadas con alteraciones tiroideas, la suplementación con selenio disminuye los niveles de anticuerpos antitiroideos y mejora la estructura de la glándula tiroides.
Dado que ayuda a equilibrar los niveles hormonales, el selenio puede reducir el riesgo de padecer trastornos tiroideos durante el embarazo (tiroiditis postparto) y posteriormente. Estudios han demostrado que cuando la deficiencia de selenio se resuelve mediante la toma de suplementos, los pacientes experimentan una reducción media del 40% en los anticuerpos tiroideos.
- 4. Agua de mar hipertónica [1-1-1 ampollas al día] Duplase de Quinton: Ofrece minerales con una alta biodisponibilidad, entre ellos el zinc, el yodo y el selenio, que actúan en sinergia para que se forme la hormona tiroidea y vaya a cada uno de nuestros tejidos (el enlace entre el selenio y el zinc es imprescindible, ya que de no ser así aunque se forme hormona tiroidea esta no llegaría a actuar). Además, el agua de mar tiene la capacidad de restablecer la homeostasis, favoreciendo la autorregulación que mantiene equilibradas las propiedades del organismo.
- L-tirosina [500 miligramos dos veces al día]: La T4 es un aminoácido utilizado en la síntesis de las hormonas tiroideas, que se produce de forma natural a partir de la yodación de la tirosina, un aminoácido no esencial que se obtiene mediante la alimentación y a través de la propia producción del organismo. Se ha demostrado que la suplementación con L-tirosina mejora la falta de sueño y puede ayudar a combatir la fatiga y el mal humor. La L-tirosina es beneficiosa para curar los síntomas de la tiroides porque interviene en la producción de melatonina, dopamina y/o norepinefrina, las hormonas naturales del bienestar.
- Aceite de pescado [1.000 miligramos al día]: Los ácidos grasos esenciales del aceite de pescado son fundamentales para la función cerebral y tiroidea. Los omega-3 (DHA y EPA) presentes en el aceite de pescado se asocian a menos riesgos a la hora de padecer síntomas tiroideos, como ansiedad, depresión, colesterol alto, enfermedad inflamatoria intestinal, artritis, diabetes, debilitamiento del sistema inmunitario y aumento de enfermedades autoinmunitarias.
- Complejo vitamínico B [1 cápsula de complejo B al día]: La tiamina y la B12 son importantes para la función neurológica y el equilibrio hormonal. Estudios demuestran que tomar suplementos de tiamina puede ayudar a combatir los síntomas de las enfermedades autoinmunes, incluida la fatiga crónica. En otro estudio, cuando los pacientes con Hashimoto recibieron 600 mg de tiamina al día, la mayoría experimentó una regresión completa de la fatiga en pocas horas o días.
- La vitamina B12 también es importante para combatir la fatiga porque beneficia al sistema nervioso central y convierte los nutrientes de los alimentos en energía utilizable para el cerebro y el cuerpo.
- Probióticos [50 mil millones de UFC por porción]Los probióticos ayudan a la absorción de nutrientes y reducen la inflamación. Además, si el probiótico es de buena calidad también ayuda a potenciar el sistema inmunológico y aumentar la energía de la producción de vitamina B12, entre otros.

4 comentarios
joaqui
14/03/2021 12:46
Muy interesante tu artículo, me ha parecido muy meticuloso y acertado para mí. Gracias mil.
Eudelis Padrino Balza
07/05/2021 05:59
Muy Interesante los artículos,,y muy claro ,me gustaría mantener la alianza, por esta Pagina, Felicitaciones
sandra domarchi
15/04/2025 23:29
Hola , muy buen artículo, te felicito !. Estaba revisando algunos resultados de mis exámenes y me he encontrado con esta magnífica información .
Begoña Basterrechea - Fundación René Quinton
23/04/2025 10:03
Gracias por tu comentario Sandra, nos alegramos de que te haya gustado el artículo.