Terapias del mar

Hiperuricemia: respuestas a las dudas más frecuentes

Cuando se habla de hiperuricemia hace referencia al exceso de ácido úrico en sangre, siendo el ácido úrico es el producto final de la degradación de las purinas.

En este post conocerás cuáles son los niveles adecuados de ácido úrico, lo síntomas y consecuenicas de la hiperuricemia y cómo prevenirla.

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¿Cuáles son los niveles adecuados de ácido úrico en sangre o uremia?

Se considera una hiperuricemia cuando los niveles de ácido úrico en sangre son superiores los 7 mg/dl.

Concentración por la que se ha visto el incremento de la probabilidad del precipitado de cristales de urato monosódico y consecuente “ataque de gota”.

¿Cuáles son las causas de la hiperuricemia?

La hiperuricemia se puede clasificar en primarias y secundarias:

  • Las primarias son por causa genética o idiopática, ocupando cerca del 90% de los casos.
  • Las secundarias son aquellas en las que las hiperuricemias aparecen en el contexto de otras enfermedades como pueden ser enfermedades hematológicas, fármacos, neoplasias…

¿Qué consecuencias produce la hiperuricemia? (Artritis gotosa o ataque de gota)

Cuando los niveles de ácido úrico alcanzan los niveles mencionados con anterioridad, es decir, los 7 mg/dl, se superan los límites de saturación de forma que se condiciona el precipitado y la formación de los cristales de urato monosódico.

Los cristales podrán depositarse en cualquier superficie, con predilección por las articulaciones y áreas periarticulares, estos pueden ser:

  • Codos.
  • Articulaciones pequeñas como las de las manos o pies.
  • Tendones.
  • Y otras localizaciones, donde se formarán unos nódulos denominados tofos, consecuencia de una respuesta inflamatoria que envuelve los depósitos de cristales.
  • Además, la hiperuricemia incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares,. Es por esto que debemos tener en cuenta que no es una enfermedad articular exclusivamente, sino una enfermedad sistémica.

¿Cómo se elimina el ácido úrico?

Para evitar la hiperuricemia existen dos vías de eliminación:

  1. Por un lado, tenemos el riñón que se hace cargo del 70%, donde sufre secreción y reabsorción activa. Siendo esta última de cerca del 90% eliminándose un 10%.
  2. Y la otra vía de eliminación es la intestinal. Aquí se excreta cerca del 30%. Normalmente, cuando es esta la vía que produce la hiperuricemia suele estar asociada a enfermedades genéticas.

¿Cuáles son las causas? Etiología de la hiperuricemia 

Existen dos mecanismos implicados en el incremento de los niveles de ácido úrico, estos son:

  1. Por un lado, el incremento de la síntesis de ácido úrico (corresponde el 10% de los casos). Podemos encontrarlo en pacientes con un incremento del recambio celular, siendo las situaciones más comunes las neoplasias hematológicas (linfomas, mielomas, leucemias…), tumores sólidos de rápido crecimiento con necrosis, las psoriasis muy activas por el elevado recambio epitelial.
  2. También, nos podemos encontrar con una disminución en la excreción de ácido úrico (comporta cerca del 90% de los casos).

La causa más común de disminución en la excreción es la patología renal o el empleo de fármacos (principalmente los diuréticos de asa y tiazidas). También, pero en menor medida, la alteración en la excreción intestinal.

¿Quién está más expuesto a padecer hiperuricemia?

El perfil clínico del paciente hiperuricémico es el de un varón, con sobrepeso, síndrome metabólico, aquejado de hipertensión, exceso de grasa abdominal, dislipidémico, con consumo de tóxicos…

Es por esto importante adherirse a hábitos saludables para de esta forma poder reducir el riesgo de padecer de hiperuricemia.

Cuando nos encontremos con una mujer en edad fértil, tendremos que sospechar que padece una enfermedad renal o está tomando diuréticos, puesto que se ha visto que los estrógenos tienen una función protectora frente a la hiperuricemia.

Posiblemente esta protección por parte de los estrógenos es debido al efecto uricosúrico.

¿Tiene síntomas la hiperuricemia?

La hiperuricemia no tiene por qué tener síntomas. En caso aparezcan, estos serán secundarios al precipitado de los cristales de urato monosódico junto con la respuesta inflamatoria.

Una vez se dé el precipitado de estos cristales, que en la mayoría de las ocasiones se localiza en las articulaciones, nos podemos encontrar síntomas como:

  • Inflamación local.
  • Dolor localizado tanto espontáneo como a punta de dedo.
  • Edema eritematoso.
  • En los cuadros crónicos aparecen los Tofos.
  • Con el tiempo síntomas cardiovasculares, por la inflamación.
  • Afectación renal, nefropatía por uratos, formación de litiasis renales.

A este proceso se le denomina artritis gotosa, que con el tiempo puede derivar en una gota tofácea crónica.

¿Cuál es el tratamiento de la hiperuricemia?

Fuera de los ataques de gota que tendrán un tratamiento específico para el tratamiento del dolor y la inflamación, en el caso de solo existir hiperuricemia se emplean fármacos como la colchicina. Esta sustancia reduce la inflamación subclínica, que se tendrá que mantener hasta que se normalice la uricemia, alargándose el tratamiento, de media, unos 12 meses.

  • Para reducir los niveles de ácido úrico se emplean uricosúricos: sulfinpirazona, probenecid, benzbromarona, etc.
  • Alopurinol que tiene un efecto de inhibición de la xantina oxidasa principalmente, de forma que reduce su concentración en sangre.

Además, se puede reducir el consumo de productos ricos en purinas, pero su reducción no es muy eficaz.

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