Terapias del mar

Blog para profesionales de la salud con casos clínicos, terapias holísticas e innovación en medicina integrativa para tu práctica clínica diaria

Hematíes altos: qué son y qué los produce

hematies altos

Hablaremos de hematíes altos cuando el recuento de hematíes por mm3 superen los valores medios establecidos, estos valores de referencia son; para hombres entre los 4,5-5,9 millones/mm3 y en las mujeres entre 3,9-5,5 millones/mm3. Pero estos varían para cada laboratorio.

Por lo que, con una simple analítica sanguínea, se podrá sabe si uno tiene recuento alto de hematíes.

Podremos hablar de policitemia en el caso que nos encontremos hematíes altos, junto con un hematocrito también elevado o simplemente una reducción de los niveles de plasma sanguíneo (deshidratación), también recibe el nombre de poliglobulia, eritrocitosis o plétora.

 

New Call-to-action

 

¿Qué produce que se tengan hematíes altos?

Las causas de niveles de hematíes altos son múltiples, desde procesos fisiológicos a los de naturaleza patológica. Es por esto, que se deben realizar una buena anamnesis, exploración y pruebas complementarias para averiguar el origen de la elevación de los hematíes.

Las causas más comunes son aquellas que produzcan niveles reducidos de oxígeno en la sangre, es decir hipoxemia, al activarse los mecanismos de producción de glóbulos rojos (eritropoyesis) inducidos por la eritropoyetina en la médula ósea. Por lo que en este caso es un mecanismo de respuesta fisiológica inducida por hipoxia.

Pero nos podemos encontrar con hematíes altos no inducidos por hipoxia, como es el caso de los procesos mieloproliferativos, como la policitemia vera, en los que la médula produce un exceso de elementos formes fuera de control, decir que, en el caso de la policitemia vera también podemos encontrar el resto de las series elevadas.

¿Cuáles son las causas más comunes de tener hematíes altos?

Los procesos más comunes en los que encontraremos el número de hematíes elevados son el tabaquismo, vivir en altitud, las enfermedades pulmonares, las cardíacas, la deshidratación, enfermedades renales y el uso de fármacos que estimulen la producción. Estas son la más prevalentes ocupando un porcentaje mayor del 90% de las situaciones que conducen a un recuento elevado de hematíes.

Es por tanto importante indagar en la causa original, ya que en la mayoría de los casos que sean de naturaleza patológica, requerirán tratamiento y control de por vida, puesto que cuando nos encontramos con una respuesta medular con incremento del número de hematíes, suele ser por enfermedades graves.

¿Una situación particular de elevación de los hematíes?

Existe una situación en la que podemos encontrar un hematocrito alto, que nos puede hacer pensar en una poliglobulia, pero lo que se produce es un incremento de la concentración por pérdida de volumen, dando lugar como he dicho, a un incremento, pero aparente, de los hematíes.

Esta situación se da en el caso de los cuadros de deshidratación. producida en cuadros gastrointestinales que cursan con vómitos y diarrea, o en caso de picos febriles mantenidos en los que se incrementan las pérdidas insensibles de agua, o en situaciones en las que nos encontramos expuestos a altas temperaturas, también en el desarrollo de actividades de alta intensidad donde los mecanismos de termorregulación emplean una elevada evaporación y por consiguiente reducción del volumen plasmático, entre otras situaciones.

Podemos decir, con toda certeza, que en la mayoría de las situaciones temporales en las que encontramos los hematíes altos, son las debidas a los cuadros de deshidratación.

¿Los valores de hematíes altos no patológicos nos garantizan una buena oxigenación?

Como hemos mencionado, uno de los factores que influyen en la activación de la eritropoyesis es la altitud, de esto deriva que un gran número de deportistas de élite, desarrollen sus entrenamientos en altura para mejorar su rendimiento, para así, elevar el hematocrito. Esto es algo conocido que no tiene discusión.

Pero el planteamiento es, si al incrementar el hematocrito se garantiza una buena oxigenación de los tejidos, o lo que obtenemos es una mayor concentración de oxígeno contenida en la sangre, por tener un mayor número de hematíes. Pero en la oxigenación de los tejidos intervienen otros factores como el plasma sanguíneo y otros solutos, que junto con el líquido intersticial  (medio por el que el oxígeno debe llegar a las células demandantes) son los elementos que garantizan una correcta oxigenación celular.

En esta segunda proposición nos encontramos con la posibilidad de; al tener un mayor recuento de hematíes se conduzca a un incremento también del volumen plasmático, aunque no paralelo ya que los mecanismos de control de la presión sanguínea es posible que incrementen la diuresis, dando lugar al incremento del hematocrito que, si no fuera por este control, tendría que estar acompañado de un incremento igual o mayor del plasma sanguíneo, objetivando un mayor significado la importancia del volumen plasmático.

Mencionaré para apoyar esta hipótesis, que en algunos estudios se demuestra que en individuos entrenados la elevación del volumen de glóbulos rojos es inferior al incremento del volumen plasmático, dando a entender que los deportistas no solo necesitan una masa eritrocitaria mayor, sino también, un mayor volumen plasmático para la correcta perfusión.

Solo que en situaciones como el entrenamiento en altura y el empleo de Epo, el volumen plasmático que se debería tener estaría impedido, como he mencionado antes, por los mecanismos de regulación de la presión sanguínea. Pudiendo ser una de las causas que justifican que el incremento del número de hematíes no tenga un incremento lineal del VO2 Max.

La posibilidad de plantear la gran importancia del control del líquido extracelular también es observable en los experimentos llevados a cabo por René Quinton, en los que dejando exangüe a un perro y luego perfundiéndole el Plasma de Quinton se consiguió que el animal se mantuviera con vida.

El medio interno que tanto se menciona es de vital importancia en el equilibrio orgánico, entendamos en el caso de la respiración celular que el oxígeno que alcanza a los tejidos debe difundir por el intersticio y penetrar en la célula para ser utilizado, el hematíe solo lo transporta y controla su cesión, pero es el intersticio el que lo potencia y lo ofrece a la célula.

Siendo por esto tan importante el equilibrio hidromineral en la oxigenación de los tejidos, por lo que se deben reponer las pérdidas hidrominerales de forma constante para facilitar la cesión y acceso de las células al oxígeno.

New Call-to-action

Entradas Relacionadas

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.

Deja un comentario