Terapias del mar

Helicobacter pylori y dieta: ¿qué relación tienen?

Helicobacter pylori fue descubierta en 1893 en pacientes afectados de gastritis tipo B dándose como agente causal de la gastritis a Helicobacter pylori.

Es una bacteria Gram negativa, microaerófila, que gracias a los flagelos polares y a su estructura en forma helicoide le confiere ese movimiento característico en sacacorchos.

Es una bacteria productora de ureasas, catalasas… que la especializa en la colonización de la mucosa gástrica.

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Epidemiología

En los países en desarrollo podemos encontrar cerca del 70 al 90% de portadores, en el caso de los países desarrollados puede alcanzar el 45% en adultos. Decir, que encontramos la colonización por Helicobacter pylori en el 70-100% de los afectados de gastritis y úlceras gastroduodenales.

Siendo los portadores los humanos, la transmisión se realiza por vía fecal-oral, por tanto, se asocia a una incorrecta higiene, teniendo una relación inversa con respecto al nivel socioeconómico.

Jugando un importante papel la infección por Helicobacter pylori y la dieta por medio de un mal control de los productos alimenticios en cuanto a su cultivo, tratamiento y conservación.

Patogenia de la infección por Helicobacter pylori

La bacteria tiene una características que le confieren gran capacidad para invadir la mucosa del tubo digestivo, gracias a la producción de las ureasas bloquean el ácido gástrico, gracias a su movilidad puede penetrar a través del moco alcanzando el epitelio y adherirse a él, confiriéndole gran patogenicidad y virulencia en mucosas predispuestas ( hacen falta factores ambientales).

Por medio de la producción de ureasas, catalasas, mucinasas, fosfolipasas…produce el daño celular, dando lugar a la reacción inflamatoria.

¿Qué puede producir el Helicobacter pylori?

La Helicobacter pylori puede producir infección de forma aguda o crónica, en el caso de la infección aguda cursa con un cuadro digestivo con dolor abdominal, dispepsia, pirosis secundaria a la hipoclorhidria pasajera…

La prueba diagnóstica empleada en los cuadros agudos será el test del aliento, junto con prueba negativa en la detección de Ig G específicos, para diferenciarla de los procesos crónicos.

Si no se resuelve la infección se cronifica y la respuesta inflamatoria persistirá, produciéndose una extensión de la infección en profundidad de la mucosa, finalmente el infiltrado crónico conduce a la destrucción con atrofia de la mucosa y las glándulas, que con el tiempo evoluciona produciendo metaplasia del epitelio.

En el proceso crónico podemos encontrar diferentes evoluciones pasando en la mayoría de los casos a la formación de úlceras gastroduodenales, pero puede evolucionar a perforaciones, linfoma, adenocarcinoma…

Diagnóstico

Para el diagnóstico se pueden emplear tanto pruebas invasivas como no invasivas.

Entre las pruebas invasivas tenemos la biopsia, pudiéndose hacer el test de la ureasa o por el estudio histológico de la anatomía patológica.

Por otro lado, tenemos las no invasivas y entre ellas; las serologías, la detección de H. pylori en heces por el método ELISA, el test del aliento.

La detección en heces es una prueba diagnóstica empleada en atención primaria, en situaciones en las que la clínica es inespecífica, utilizándose como método de screening o como alternativa al test del aliento.

Tratamiento

El tratamiento actual para la erradicación en España es la cuádruple terapia sin empleo de bismuto, existiendo tratamientos alternativos que dependerá, su empleo, del criterio profesional.

El tratamiento estándar consta; del empleo de IBP, amoxicilina, claritromicina y metronidazol durante 14 días, continuado con el empleo de IBP durante 4-8 semanas más.

Más allá de los tratamientos convencionales hablaremos, a continuación, de los efectos que tiene la dieta sobre Helicobacter pylori.

Helicobacter pylori y dieta

Debemos tener en cuenta que, la transmisión de Helicobacter pylori es por vía fecal-oral por lo que debemos tener una buena higiene de manos, para reducir la exposición y el contacto de estas con nuestra boca. Por otro lado, el correcto lavado de los productos que se coman crudos es capital, si el agua empleada con este fin está contaminada es otra fuente de infección.

Una vez exista colonización de la mucosa, la dieta deberá ser controlada, de forma que se reduzcan los agentes irritantes y los síntomas producidos por Helicobacter pylori.

A continuación, mencionaré como el agua de mar puede asistir a la mucosa del tubo digestivo en la lucha contra Helicobacter pylori.

El agua de mar y Helicobacter pylori

En diferentes estudios tanto in vitro como in vivo y en ensayos clínicos han demostrado los efectos del agua de mar sobre la actividad antibacteriana.

En un estudio in vivo con animales de experimentación tras el tratamiento con agua de mar se observó una disminución de H. pylori en la colonización del estómago, produciéndose este efecto en más del 90% de los animales.

En otro estudio clínico, en el que se valoraba la carga bacteriana en la mucosa gástrica de los probandos, se demostró una reducción de los valores de C 13 en la prueba del aliento espirado, indicando una reducción de la concentración de Helicobacter pylori en la mucosa gástrica.

Esto hace plantearnos que el empleo de agua de mar puede resultar útil de forma preventiva o como coadyuvante durante el tratamiento de H. pylori.

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