Fundación René Quinton

¿HCM bajo? Contestamos a las dudas más frecuentes

La hemoglobina corpuscular media (HCM) es un indicador de la concentración media de hemoglobina en los glóbulos rojos. Los valores normales del a HCM se encuentran entre los 27 y los 31-33 picogramos/células. A continuación, explicamos cómo se calcula y cuáles son las consecuencias y tratamientos en caso de niveles de HCM bajos.

¿Cómo se calcula el HCM?

La forma de calcular la hemoglobina corpuscular media se realiza de la siguiente forma: HCM expresa en picogramos la cantidad media de hemoglobina por eritrocito, calculándose con la siguiente ecuación:

HCM=(HG*10) /millones de eritrocitos/mm3 de sangre

¿Qué sucede cuando se altera el HCM en una analítica de sangre?

Las alteraciones de la HCM se manifestará por medio de la hipocromía y de la hipercromía, cuando existen niveles de hemoglobina bajos o altos respectivamente. Esto indica un desequilibrio del organismo que debe ser estudiado, ya que está asociado a diversas enfermedades.

¿Qué indican los niveles de HCM bajos?

En la mayoría de las ocasiones cuando aparece un HCM bajo es secundaria a los cuadros de anemia y en particular la anemia ferropénica (anemia hipocrómica microcítica). Otra de las causas son principalmente las intoxicaciones con metales como el plomo y cobre, las anemias sideroblásticas y las talasemias.

¿Qué síntomas produce unos niveles de HCM bajos?

Cuando los niveles de HCM se encuentran reducidos darán lugar a una serie de síntomas. Estos síntomas serán de mayor intensidad ante un descenso de la HCM marcado. Esto es debido a que la hemoglobina es el transportador principal del oxígeno. Por lo que la cantidad de oxígeno que encontramos disuelto en el plasma no es suficiente para abastecer los requerimientos del organismo. Por ello, la reducción de la concentración de hemoglobina en los eritrocitos reduce de forma sustancial la cantidad de oxígeno que se encuentra en la sangre, apareciendo signos y síntomas secundarios a la hipoxia tisular:

  • Cansancio.
  • Disnea.
  • Fatiga.
  • Cefaleas y dolor muscular.
  • Apatía y desgana.

Entre otros signos encontramos:

  • Taquicardia, dependiendo de la gravedad de los niveles bajos de HCM.
  • Taquipnea como medida compensadora junto con la taquicardia.
  • Palidez de las mucosas.
  • Soplos cardiacos por la hiperdinamia sanguínea (S3).

Además de otros signos y síntomas en relación con la enfermedad de base.

Talasemias y niveles de HCM bajos

Las talasemias o “anemia mediterránea” forman parte de un conjunto de trastornos heredables que afectan a la sangre. Por lo general, en las talasemias se produce un alteración en la síntesis de la hemoglobina de forma que esta alteración acelera la destrucción del eritrocito que la contiene, además de reducirse su producción. Por eso en la talasemia encontraremos niveles muy bajos de HCM por causa de la destrucción acelerada y la alteración de su síntesis. Esto conduce a la aparición de anemias, con afectación de los órganos en los que se centra la función del sistema reticuloendotelial, como son el bazo, el hígado, la médula ósea… Este tipo de patologías se manifiestan nada más nacer o en los primeros años de vida, pero ante un cuadro de anemia refractaria al tratamiento, la talasemia se encuentra entre los posibles diagnósticos diferenciales en personas de cualquier edad, ya que en las talasemias menores pueden ser los síntomas anodinos.

¿Cómo tratamos los niveles bajos de HCM?

En la mayoría de las ocasiones en las que no encontremos una patología de base que condicione la anemia, como puede ser las causadas por déficits, se recomiendan una serie de medidas dietéticas. Entre ellas tenemos:

  • Consumo de carnes rojas por su riqueza en hemoglobina y la capacidad que tiene el organismo para absorber el hierro hemo.
  • Tomar hierro con los alimentos diarios, además del empleo de complementos, con un control analítico de forma que se pueda evaluar la evolución.
  • Consumo de vitamina C, folatos y B 12 si se ven alteraciones en su concentración plasmática.
  • Dieta equilibrada, para aportar el mayor número de micronutrientes, tan básicos para el equilibrio celular y tisular.

Niveles de HCM y agua de mar

María DB. Et al, comprueban los efectos del empleo de agua de mar como terapia complementaria en la anemia. Donde concluye; “El agua de mar isotónica resultó útil como terapia complementaria en los modelos experimentales, en casos de anemia causadas por dietas pobres en proteínas, vitaminas y minerales, y desencadenadas por medicamentos. Lo que indica el estudio es que incluso en situaciones en las que existen déficits nutricionales, es posible mejorar las anemias en los animales de experimentación cuando consumen agua de mar. Rene Quinton consideró las constantes como el pilar básico del equilibrio del organismo. Por medio de ellos los organismos se equilibran más allá de los factores concretos como puede ser un nutriente o alimento específico, y poniendo en valor una concepción global del organismo con el todo. Estudios como este ponen el énfasis en la concepción del individuo como un todo, siendo importante valorar que además de las medidas concretas y específicas, también se debe contemplar el contexto individual y social que nos envuelven.

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