¿Sabías que el hígado regula tu energía entre comidas gracias al glucógeno hepático? Descubre su rol esencial en salud metabólica y medicina funcional.
¿Te has preguntado alguna vez cómo el organismo mantiene los niveles de glucosa estables entre comidas o durante el ejercicio? El glucógeno hepático, una reserva energética clave, es parte de la respuesta.
El hígado almacena unos 80–100 g de glucógeno, suficiente para mantener la glucemia durante varias horas [1]. Este mecanismo es fundamental para profesionales de salud que buscan optimizar el metabolismo sin recurrir a intervenciones farmacológicas.
En este artículo, explicaremos qué es el glucógeno hepático, cómo se regula, cuándo se agota y su relación con herramientas funcionales como el agua de mar Quinton.
¿Qué es el glucógeno hepático?
El glucógeno hepático es un polisacárido compuesto por cadenas de glucosa. A diferencia de su contraparte muscular, se libera en sangre para mantener la glucemia. Se sintetiza tras la ingesta de carbohidratos y se regula vía enzimas como la glucocinasa y la glucógeno sintasa.
¿Qué es la glucogenólisis hepática?
La glucogenólisis hepática es el proceso de degradación del glucógeno en glucosa, activado por el glucagón y la adrenalina. Es esencial durante el ayuno o actividad física prolongada. Cuando las reservas bajan, el hígado activa la gluconeogénesis para suplir la glucemia.
¿Cuándo se agota el glucógeno hepático?
Tras 12–24 h de ayuno o durante ejercicios intensos, estas reservas pueden agotarse. Un artículo en Nature Metabolism destaca que tras 24 h de ayuno, el contenido hepático cae al nivel mínimo [2].
Cuando esto ocurre, la energía pasa a obtenerse de aminoácidos o glicerol, lo que puede implicar riesgo de catabolismo si no se maneja adecuadamente.
¿El glucógeno es malo para el hígado?
No. El glucógeno es un marcador de buena función hepática. El problema surge con la transformación de exceso de glucosa en triglicéridos, derivando en hígado graso (NAFLD). Evitar carbohidratos refinados y promover buena salud mitocondrial es clave.
El papel del sodio y el agua de mar en el control de la glucemia en deportistas
El sodio es un ión esencial para los deportistas, ya que:
- Previene la hiponatremia, una condición peligrosa por la pérdida excesiva de sodio durante el ejercicio intenso.
- Es fundamental para la conducción nerviosa, la contracción muscular y el mantenimiento del pH corporal.
- Facilita la absorción de glucosa y aminoácidos en el intestino, lo que contribuye a un mejor rendimiento y recuperación.
Relación entre sodio y glucosa
El aumento de sodio en el organismo, especialmente en deportistas, mejora la disponibilidad de glucosa para las células. Esto se debe a que el transporte de glucosa en el intestino y en ciertos tejidos depende en parte de la presencia de sodio, optimizando así la utilización energética durante y después del ejercicio.
Efectos del agua de mar sobre el control de la glucemia [observados en estudios]
En estudios donde se ha administrado agua de mar a deportistas [complementos como Totum Sport] se ha observado un aumento significativo de la glucemia, a pesar de que el producto no contiene glucosa [3,4].
Este fenómeno sugiere una movilización o facilitación de las reservas de glucógeno, especialmente hepático, para responder a las demandas energéticas del ejercicio.
La percepción de mejor recuperación por parte de los deportistas podría estar relacionada con esta mayor disponibilidad de glucosa.
Posibles mecanismos de acción del agua de mar [Terapia Marina]
- Acción sobre el glucógeno hepático: La Terapia Marina podría influir, de manera aún no demostrada, en la movilización de los depósitos de glucógeno en el hígado, aumentando la glucemia disponible durante el ejercicio.
- Mejora de la eficiencia energética celular: El agua de mar podría favorecer un mejor manejo del lactato producido durante la actividad anaeróbica, facilitando la reposición de glucosa mediante la gluconeogénesis y evitando una extracción excesiva de glucosa sanguínea.
Aunque los resultados son prometedores, los mecanismos exactos por los cuales la Terapia Marina influye en la glucemia y la recuperación deportiva no están completamente esclarecidos. Es fundamental realizar nuevos estudios que evalúen otros parámetros metabólicos y energéticos para comprender mejor estos efectos y optimizar su uso en el ámbito deportivo.
[1] Murray, B., & Rosenbloom, C. (2018). Fundamentals of glycogen metabolism for coaches and athletes. Nutrition reviews, 76(4), 243–259. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuy001
[2] Pan, Y., Hatano, A., Ohno, S. et al. Time and dose selective glucose metabolism for glucose homeostasis and energy conversion in the liver. npj Syst Biol Appl 10, 107 (2024). https://doi.org/10.1038/s41540-024-00437-2
[3] Pérez-Turpin, J. A., Trottini, M., Chinchilla-Mira, J. J., & Cyganik, W. (2017). Effects of seawater ingestion on lactate response to exercise in runners. Biology of Sport, 34(4), 407–412.
[4] – Ballester Herrera, M.A (2012), Modificaciones fisiológicas en deportistas derivadas de la ingestión de agua de mar microfiltrada y esterilizada (I y II). Universidad Catolica de Murcia
[5]Coggan, A.R., Swanson, S.C., Mendenhall, L.A., Habash, D.L., & Kien, C.L. (1995). Effect of endurance training on hepatic glycogenolysis and gluconeogenesis during prolonged exercise in men. American Journal of Physiology, 268(2), E375–E383. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7702065/
[6] Ramatchandirin, B., Pearah, A., & He, L. (2023). Regulation of liver glucose and lipid metabolism by transcriptional factors and coactivators. Life, 13(2), 515. https://doi.org/10.3390/life13020515
[7] Soon, G. S. T., & Torbenson, M. (2023). The Liver and Glycogen: In Sickness and in Health. International journal of molecular sciences, 24(7), 6133. https://doi.org/10.3390/ijms24076133

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