Terapias del mar

5 pasos para equilibrar el sistema hormonal de forma natural

Las hormonas, como el estrógeno, la testosterona, la adrenalina y la insulina, son mensajeros químicos extremadamente importantes que afectan a muchos aspectos de la salud.

Los tratamientos convencionales para los desequilibrios hormonales generalmente incluyen terapias de reemplazo de hormonas sintéticas, píldoras anticonceptivas, inyecciones de insulina, medicamentos para la tiroides, entre otros.

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Desafortunadamente, para la mayoría de las personas que padecen trastornos hormonales, confiar en este tipo de tratamientos sintéticos a menudo tiene 3 efectos nocivos:

  • Provoca que las personas dependan de tomar medicamentos recetados el resto de sus vidas para mantener los síntomas bajo control.
  • Enmascara los síntomas del paciente, pero no los resuelve, lo que significa que el paciente puede continuar desarrollando anomalías en otras áreas del cuerpo mientras progresa el trastorno.
  • Potencialmente, causa un mayor riesgo de efectos secundarios graves (como accidente cerebrovascular, osteoporosis, ansiedad, problemas reproductivos, cáncer y otros).

¿Es posible equilibrar las hormonas de forma natural? 

La buena noticia es: sí, en muchos casos lo es. 

¿Conoces algunas de las causas fundamentales de los problemas hormonales, así como las opciones de tratamiento para equilibrar las hormonas de forma natural?

¿Cómo funciona el sistema endocrino?

El sistema endocrino se encarga de mantener la homeostasis orgánica por medio de la producción y secreción de moléculas, denominadas hormonas. Con el fin de adaptarnos al medio externo sin modificar nuestro medio interno, sus fines principales son:

  • Control del estado de sueño y vigilia.
  • Regulación metabólica.
  • Control del estado emocional.

Esto se produce por el volcado de estas hormonas al torrente circulatorio, gracias a un sistema de retroalimentación negativo, donde alcanzarán su diana gracias a la existencia de receptores específicos para estas hormonas.

El sistema endocrino está compuesto básicamente por glándulas productoras de hormonas, un sistema de distribución de estas hormonas (sistema circulatorio) y los órganos diana donde se producirán los efectos de estas.

Como gran ejemplo tenemos el sistema hipotálamo-hipófisis-órgano diana, a su vez el órgano diana secretará las moléculas sintetizadas y almacenadas por este actuando sobre los diferentes órganos y sistemas.

Hay dos grupos principales de hormonas que circulan por el cuerpo humano: las que se derivan de los aminoácidos (hormonas proteicas, péptidos y aminas) y las que se derivan de los lípidos (esteroides). Estos subgrupos de hormonas se pueden desglosar en:

  • Hormonas amínicas: hormonas que se sintetizan a partir de los aminoácidos triptófano (como la melatonina) y tirosina (como las hormonas tiroideas y la dopamina).
  • Hormonas peptídicas: hormonas que consisten en aminoácidos de cadena corta e incluyen hormona antidiurética (llamada vasopresina) y oxitocina.
  • Hormonas proteicas: hormonas que consisten en polipéptidos más largos e incluyen la hormona del crecimiento y la hormona estimulante del folículo.
  • Hormonas esteroides: hormonas que se derivan del colesterol e incluyen testosterona, estrógenos y cortisol.

Signos y síntomas

Antes de abordar cómo equilibrar las hormonas de forma natural, es útil saber qué signos y síntomas de desequilibrios hormonales se deben tener en cuenta. Estos incluyen:

  • Infertilidad y períodos irregulares
  • Aumento o pérdida de peso
  • Depresión y ansiedad
  • Fatiga
  • Insomnio
  • Bajo líbido
  • Cambios en el apetito
  • Problemas digestivos
  • Pérdida y adelgazamiento del cabello

Los síntomas de los desequilibrios hormonales pueden variar drásticamente según el tipo de trastorno o enfermedad que los provoquen.

Como ejemplos tenemos:

  • Alteraciones en la producción o sensibilidad a la insulina: Patología asociada, síndrome metabólico o diabetes mellitus.
  • Alteraciones de la tiroides: puede aparecer tiroiditis de Hashimoto, enfermedad de Graves o bocio multinodular.
  • Alteraciones en la producción de esteroides suprarrenales: Síndrome de Cushing, Enfermedad de Addison. 
  • Alteraciones hipotalámicas: Síndrome de Prader Willi, diabetes insípida, hiperfagia.

Algunos problemas más concretos asociados con algunos de los desequilibrios hormonales más comunes incluyen:

  • Dominio del estrógeno: cambios en los patrones de sueño, cambios en el peso y el apetito, mayor estrés percibido y metabolismo más lento.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): infertilidad, aumento de peso, mayor riesgo de diabetes, acné, crecimiento anormal del cabello.
  • Estrógeno bajo: deseo sexual bajo, problemas reproductivos, irregularidad menstrual, cambios de humor.
  • Hipotiroidismo: metabolismo lento, aumento de peso, fatiga, ansiedad, irritabilidad, problemas digestivos, períodos irregulares.
  • Testosterona baja: disfunción eréctil, pérdida de masa muscular, aumento de peso, fatiga, problemas relacionados con el estado de ánimo.
  • Hipertiroidismo y enfermedad de Graves: ansiedad, adelgazamiento del cabello, pérdida de peso, síndrome del intestino irritable, dificultad para dormir, latidos cardíacos irregulares.
  • Diabetes: aumento de peso, daño a los nervios (neuropatía), mayor riesgo de pérdida de visión, fatiga, dificultad para respirar, sequedad de boca, problemas de la piel.
  • Fatiga suprarrenal: fatiga, dolores y molestias musculares, ansiedad y depresión, problemas para dormir, confusión mental, problemas reproductivos.

Causas y factores de riesgo de desequilibrios hormonales

Los desequilibrios hormonales son trastornos multifactoriales causados ​​por una combinación de factores, como la dieta, historial clínico, genética, niveles de estrés y exposición a toxinas del entorno.

Algunos de los principales contribuyentes a los desequilibrios hormonales incluyen:

  • Alergias alimentarias y problemas intestinales: recientes investigaciones muestran que la salud intestinal juega un papel muy importante en la regulación hormonal. El síndrome del intestino permeable o la falta de bacterias probióticas beneficiosas pueden ser causantes de problemas hormonales, como la diabetes y la obesidad. Eso se debe a que la inflamación generalmente proviene del intestino y luego afecta a casi todos los aspectos de su salud.
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Altos niveles de inflamación causados ​​por una mala alimentación y un estilo de vida sedentario.
  • Predisposición genética.
  • Toxicidad: está relacionada con la exposición a sustancias químicas como pesticidas o virus, cigarrillos, alcohol excesivo y algunos medicamentos.
  • Grandes cantidades de estrés, falta de sueño y descanso suficientes.

Sistema hormonal y agua de mar

Los beneficios del agua de mar sobre el sistema endocrino son indirectos, secundarios al equilibrio hidroelectrolítico.

Una buena proporción iónica es fundamental para una correcta función celular, ya que en muchas ocasiones diferentes iones como el Na, K, Mg, Ca, Se… actúan como cofactores, agonistas, antagonistas… como el Ca y el Mg en la función de las paratiroides, el yodo para la correcta función de la tiroides, el Na y K en la regulación endocrina renal…

Por ello, es importante garantizar el aporte de todos los minerales necesarios para una correcta función endocrina, siendo el agua de mar una buena fuente de estos oligoelementos y elementos traza.

5 pasos clave para equilibrar las hormonas de forma natural

5 pasos para equilibrar el sistema hormonal

1. Menos hidratos de carbono, más grasas saludables

Los alimentos que más ayudan a equilibrar las hormonas son aquellos que contienen grasas saludables, los que proporcionan ácidos grasos de cadena corta, media y larga. El organismo los necesita para crear hormonas, incluidas las grasas saturadas y el colesterol.

Las grasas esenciales son fundamentales para: 

  • La producción de hormonas.
  • Mantienen bajos los niveles de inflamación.
  • Estimulan el metabolismo.
  • Promueven la pérdida de peso.

Las grasas saludables tienen el efecto opuesto de los carbohidratos refinados, los cuales provocan inflamación y pueden alterar el equilibrio hormonal.

4 alimentos que proporcionan grasas saludables antiinflamatorias

  • Aceite de coco bio: El aceite de coco es un poderoso hidratante para la piel y el cabello. Tiene efectos beneficiosos sobre la dislipidemia, y por extensión, sobre la salud cardiovascular. Entre sus principales componentes encontramos el ácido láurico, caprílico, cáprico, polifenoles…
  • Aguacate: El aguacate es un superalimento rico en vitaminas, minerales y ácidos grasos saludables, es un producto que no debe faltar en nuestra dieta. Puede ayudar a regular la glucemia, el colesterol… Además, tiene propiedades antiinflamatorias.
  • Salmón salvaje: El salmón es conocido por su riqueza en aceites esenciales Omega 3, cuyas propiedades antiinflamatorias y cardioprotectoras están más que demostradas. Es una fuente de minerales y proteínas.
  • Frutos secos: Además de los aceites esenciales omega 3, los frutos secos son ricos en minerales y una importante fuente de energía. Por sus grasas saludables y su contenido en proteínas son ideales para los deportistas. Es un producto que no debe faltar en nuestro día a día.

¿Qué alimentos causan un desequilibrio hormonal? 

  • Azúcar
  • Carbohidratos procesados ​
  • Aceites refinados
  • Productos procesados.

IMPORTANTE

✅ Mantente alejado de los aceites con alto contenido en grasas omega-6 (aceite de girasol, maíz, canola, soja y cacahuete, y cualquier otro refinado).

❌ Consume  alimentos ricos en omega-3 naturales (pescado salvaje, linaza , semillas de chía, nueces y productos de animales alimentados con pasto).

GLA: Ácido Gamma-linoleico

Existe un tipo de grasa omega-6 que sí debes incluir en la dieta llamado GLA. El GLA (ácido gamma-linoleico) se puede tomar en forma de suplemento mediante el uso de aceite de onagra o de borraja, y también se encuentra en las semillas de cáñamo. 

Diversos estudios demuestran que la suplementación con GLA puede ayudar a mantener niveles saludables de progesterona.

Estudios:

  1. Puolakka J, Mäkäräinen L, Viinikka L, Ylikorkala O. Biochemical and clinical effects of treating the premenstrual syndrome with prostaglandin synthesis precursors. J Reprod Med. 1985 Mar;30(3):149-53. PMID: 3839018.
  2. Dobryniewski J, Szajda SD, Waszkiewicz N, Zwierz K. Kwas gamma-linolenowy (GLA)–znaczenie terapeutyczne [The gamma-linolenic acid (GLA)–the therapeutic value]. Przegl Lek. 2007;64(2):100-2. Polish. PMID: 17892041.

2. Suplementos de calidad para cubrir vacíos nutricionales

Si bien una dieta saludable es clave para todos los aspectos de la salud, a veces es necesario complementar para cubrir los posibles déficits nutricionales que pueden conducir a un desequilibrio hormonal.

  • Minerales: dentro de los minerales, nos centraremos en el magnesio. Está implicado en más de 300 funciones metabólicas, siendo fundamental para reducir la excitotoxicidad cerebral. Por esta razón es vital el aporte suficiente de minerales para una correcta función celular y mantenimiento de la homeostasis.
  • Vitamina D: La vitamina D es fundamental para el metabolismo óseo y cada día se le asocian más más propiedades beneficiosas: antiinflamatorias, inmunoestimulantes, síntesis de hormonas esteroideas…
  • Probióticos: Los probióticos son importantes para la correcta función de nuestro tubo digestivo, además intervienen en la regulación de la inflamación, la salud intestinal y están estrechamente implicados en el eje intestino-cerebro, por lo que pueden modular nuestro estado emocional, entre otras funciones.

3. Abordar los desequilibrios emocionales

Según la medicina tradicional china, las emociones internas tienen un impacto directo en la salud de una persona y abordar los desequilibrios emocionales, los factores externos y las elecciones de estilo de vida pueden ayudar a prevenir las condiciones de salud asociadas con los desequilibrios hormonales.

Desde la psico-neuro-inmuno-endocrinología (PNIE) se estudian las interacciones que existen entre las hormonas y nuestro estado de alarma y comportamiento. Se ha observado que situaciones como la posición jerárquica en un entorno controlado condiciona los niveles de cortisol y testosterona plasmática. A su vez, la inmunidad también se ve comprometida en las sociedades jerárquicas, afectando sobre todo a los que se encuentran en las posiciones más bajas.

Esto también pasa con los estados de ánimo. Los estados de depresión deprimen las funciones orgánicas y los estados de dominancia sobrecargan el sistema cardiovascular.

Por ello, es importante mantener un equilibrio emocional si queremos que nuestras funciones endocrinas se mantengan estables o al menos no romper su equilibrio por una mala gestión de las emociones y el estrés. 

Las emociones también pueden afectar a cómo nos alimentamos y, esto a su vez influye en las funciones endocrino-metabólicas.

El equilibrio global es la mejor fuente de salud y el equilibrio social la mejor forma de mantener un entorno controlado y poco dañino.

4. Cuidado con los medicamentos y anticonceptivos

Son muchos los fármacos que pueden actuar como disruptores endocrinos. Por ello, es fundamental prescribirlos de forma apropiada y siempre el menor tiempo posible. 

Siempre se debe valorar el riesgo-beneficio cuando se pauta un fármaco, al igual que a la hora de utilizar anticonceptivos hormonales. Un uso correcto reduce el riesgo de desarrollo de efectos adversos graves, como pueden ser los desequilibrios endocrinos.

5. Sueño y descanso de calidad: 7-8 horas de sueño al día

Alterar el ritmo circadiano natural produce desequilibrios hormonales

La mayoría de las hormonas en un estado basal responden a la ciclicidad del día. Además, se suma que, ante variaciones del entorno como situaciones de estrés de cualquier índole, el organismo responderá con un reajuste neuroendocrino. Esto nos indica que para mantener una correcta homeostasis es fundamental dormir el tiempo y en el momento adecuados.

Debemos trabajar nuestros mecanismos de gestión de las situaciones de estrés agudo, para reducir la transformación a estrés crónico que es altamente dañino.

Altos niveles de cortisol

El estrés (y sobre todo el estrés crónico o mantenido en el tiempo), altera de forma significativa nuestras funciones neuro-inmuno-endocrinas. Los ejemplos más claros son los relacionados con el cortisol. Esta hormona es capaz de alterar funciones fundamentales como la glucemia, la sensibilidad a la insulina, la tensión arterial, nuestro estado de sueño y vigilia, el metabolismo óseo… siendo primordial mantener sus niveles lo más bajos posibles. 

El mejor recurso para ello (en los cuadros en los que no exista una patología subyacente) es:

  • La gestión de las emociones.
  • La meditación.
  • El ejercicio físico saludable.
  • Una correcta alimentación.

Hormonas del estrés

Además del cortisol, el glucagón, la adrenalina y el sistema simpático influyen neuroendocrinológicamente en la regulación circadiana y en la homeostasis orgánica.

Estas hormonas y neurotransmisores son fuente de cada vez mayor número de estudios para objetivar su relevancia en las enfermedades crónicas, el envejecimiento y el cáncer.

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