Terapias del mar

Epigenética conductual: el mundo del futuro

¿Qué es la epigenética conductual?

La epigenética conductual pretende demostrar los procesos moleculares que están implicados en la expresión de determinados genes en relación a las conductas que toman los seres vivos, en su día a día.

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Es curioso pensar que las decisiones que tomamos en nuestra vida y como nos la tomamos pueden inducir una modificación en la expresión de ciertos genes por medio de metilaciones, acetilaciones, fosforilaciones dando lugar a respuestas distintas del genoma, aun cuando este es el mismo. 

Estos sucesos enmarcar cómo las experiencias y el entorno en el que vivimos condicionan la expresión genética.

Podríamos, si esto es así, llegar a modificar la expresión genética incluso de forma consciente, es decir mediante la proyección mental conseguir que el organismo pueda inducir la inhibición o expresión genética.

La epigenética conductual nos marca a lo largo de la vida

Debemos tener en cuenta que los mecanismos de control epigenéticos se producen a lo largo de toda la vida, por lo que es fundamental ser conscientes de que debemos mantener ciertas actitudes en el caso del efecto sobre la conducta, si según se teoriza, queremos una expresividad genética determinada.

La epigenética tiene una fuerte influencia en el desarrollo del organismo y no solo lo encontramos en el embrión y feto, donde está implicada en los campos morfogenéticos y la morfogénesis y en el segundo el correcto crecimiento y madurez fetal, sino también en el adulto, afectando en el desarrollo de enfermedades degenerativas o en su prevención.

Fueron Michael Meaney y Moshe quiénes observando el comportamiento de las ratas a la hora de nutrir a las crías en las primeras semanas de vida, y cómo esto condiciona la respuesta de las ratas a lo largo de subida.

De forma que las diferentes conductas en el cuidado a las que habían sido sometidas las ratas, en el inicio de su vida, había modificando su sensibilidad a las condiciones de estrés futuras.

Dieta y epigenética conductual

El papel de la dieta materna parece influir en la programación metabólica y del comportamiento de la descendencia, sobre todo en los periodos críticos del desarrollo.

Ramírez López MT. et al. han evidenciado que la dieta tiene un papel fundamental, tanto en el período preconcepción como en los momentos críticos del desarrollo intraútero, estando involucradas las dietas maternas en la mala programación de las funciones cerebrales y por tanto repercuciones en la conducta.

Quach A. et al.  muestran por medio de su estudio cómo las modificaciones dietéticas y el estilo de vida afectan tanto a la aceleración epigenética extrínseca y la aceleración epigenética intrínseca de la edad.

Epigenética y estrés

Tengamos en cuenta que los efectos de la falta o alteración de los cuidados que, durante el embarazo, la lactancia y los primeros años de vida se ofrece a los animales y humanos se correlacionan con procesos que se desarrollarán a largo plazo.

Diferentes estudios han establecido como el estrés oxidativo y la neuroinflamación son indicadores del microambiente celular, en los que la epigenética los altera modulando de forma aberrante la expresión génica. Por lo que está suscitando gran interés el cómo el entorno, las experiencias y el estilo de vida influyen en la regulación de la expresión génica.

En estudios de laboratorio con ratones SAMP8 se ha demostrado el papel clave de los mecanismos epigenéticos como factor principal en el proceso de envejecimiento, así como el empleo del entorno enriquecido para determinar las modificaciones epigenéticas que subyacen en diferentes patologías.

Epigenética conductual ¿cómo modificar nuestra expresión génica?

Se han evaluado los efectos que produce el enriquecimiento ambiental, que se entiende como el incremento de las interacciones sociales, la exposición a nuevos ambientes o el ejercicio físico voluntario, aumentar nuestro rango de acción complejizando nuestro sistema de interacción.

Por ejemplo, se ha observado cómo el ejercicio físico induce la activación de la fosfo-acetilación de la H3 en el hipocampo y del gen C-Fox, permitiendo una mejor estrategia para afrontar el estrés por animales de laboratorio (Mc. Gowan PO, et al., Neuroscience 2009).

Regulación epigenética y niveles séricos de oligoelementos

Debemos tener en cuenta que la mayoría de los defectos congénitos no son de naturaleza genética. Según estima la OMS, el 94% de los defectos congénitos graves se producen en países de bajo nivel socioeconómico, en los que las madres están expuestas a la malnutrición tanto de macronutrientes como micronutrientes.

Debemos entender que la deficiencia de ciertos micronutrientes producirá alteraciones en la metilación del DNA y provocar desregulación en la expresión de los genes que darán lugar al desarrollo corporal.

Diferentes vitaminas y minerales son importantes en la salud de la embarazada y son clave para la correcta progresión del producto de la concepción. Ya está demostrados el claro ejemplo de los folatos en la neurulación, es decir, formación del tubo neural. Ahora se abren paso nuevos elementos como el cobre o el zinc, en su función fundamental de la regulación epigenética y el correcto desarrollo del producto de la concepción.

Agua de mar en la epigenética

Con el agua de mar encontramos los elementos traza y ultratraza que el organismo está acostumbrado a emplear en su función natural. Proporcionan estos elementos a los organismos vivos, sobre todo en su máximo de totipotencialidad, como es el caso de germen, que es el producto de la concepción en los primeros días de su vida, podría favorecer que los campos morfogenéticos, al menos, no carezcan de los elementos minerales necesarios para su desarrollo.

Debemos tener en cuenta, que en las sociedades desarrolladas la carencia de macronutrientes no es tan importante como la de micronutrientes. En muchos casos escasos por el procesamiento de los productos de consumo y por la manipulación de los mismos. Por lo que con la Terapia Marina encontramos una forma de garantizar los oligoelementos que necesita la célula, con una elevada biodisponibilidad.

Conclusiones

Debemos ser conscientes de que existen mecanismos para deshacernos de ciertos programas epigenéticos por medio del cambio de nuestra conducta, de nuestras experiencias, comportamientos, la alimentación y el cuidado del medio ambiente. 

Ya que se está demostrando que la epigenética nos condiciona y condiciona a los que nos suceden. 

Aunque es cierto que queda mucho por investigar, todo esto nos orienta a pensar que somos más dueños de nuestro destino de lo que creíamos y por lo tanto responsables de nosotros y del futuro.

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