¿Ciática en pierna izquierda o derecha?

¡La verdad! tener una ciática en pierna izquierda o derecha nos indica hacia donde se ha protruido o herniado el disco, o el lado donde se encuentra comprometido el plexo lumbosacro o el nervio ciático, pero el tratamiento es el mismo tanto si es afectación izquierda como derecha.

Ciertamente, suele estar asociada la ciática de un lado u otro, por el manejo asimétrico de nuestro cuerpo, por ello tendemos a padecer de forma mayoritaria ciáticas de repetición en la misma pierna.

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¿Por qué aparece una ciática en la pierna?

El hecho de que aparezca una ciática en la pierna es; por ser por ella por donde desciende el nervio ciático, encargándose de la inervación de la pierna por la que discurre.

Debemos tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, cuando nos encontremos con un cuadro de ciática unilateral clara, ya sea una ciática de la pierna izquierda o derecha, nos orientará a una alteración fundamentalmente compresiva, que compromete al plexo que lo forma o al nervio ciático a lo largo de su recorrido, es decir suele ser una patología periférica. 

Pero no debemos descartar otras causas, como patología inflamatoria o infecciosa que esté afectando al nervio y/o plexo. También debemos tener en cuenta que la lesión se puede encontrar a nivel central, aunque en estas situaciones la clínica suele comprometer a ambos nervios ciáticos a la vez, aunque sea de forma asimétrica o afectar a otros nervios periféricos concomitantemente, además de cambiar la presentación clínica.

Causas de la ciática

Pero centrándonos en las causas más frecuentes de la aparición de la ciática nos encontramos las de origen traumático y las degenerativa.

Dentro de las traumáticas podemos enumerar:

  • Traumatismos directos como son las caídas, accidentes laborales o accidentes de tráfico.
  • Traumatismos indirectos, por empleo inapropiado de las palancas corporales o por manejo de pesos excesivos.
  • Traumatismos menores en espaldas predispuestas, en el caso de encontrarnos a pacientes con anomalías del raquis, como las hiperlordosis, las escoliosis, en espaldas con canales medulares estrechos…

Dentro de las degenerativas nos encontramos:

  • Mala higiene postural, que favorece las microlesiones discales y su deshidratación, que posteriormente ante un movimiento banal da lugar a la lesión discal con el compromiso del nervio ciático.
  • Sedentarismo, es importante el efecto hídrico que ejerce el ejercicio físico sobre los discos, facilitando su hidratación y metabolismo.
  • La edad, es un claro factor que no se puede modificar, pero se puede minimizar con un cuidado de la espalda. La espondilodiscartrosis lumbar son frecuentes en personas mayores de 80 años, siendo capaces por sí solas, producir la ciática.
  • Artrosis, esta puede con el tiempo, reducir los espacios tanto del medular como los de conjunción, comprometiendo a los nervios raquídeos.

¿Qué síntomas tiene la denominada ciática?

Los síntomas que nos podemos encontrar al padecer una ciática son múltiples, entre ellos nos encontramos con:

  • Dolor irradiado que va desde la región lumbar, donde se encuentra la lesión, hasta las porciones más distales, pasando por la región glútea, el muslo, la pantorrilla y el pie.
  • Hipoestesia o en algunos casos más graves la analgesia puede aparecer, también, a lo largo de toda la pierna.
  • Impotencia funcional, secundaria al compromiso del nervio que inerva los músculos estriados de la pierna, perdiéndose la fuerza.
  • Atrofia muscular, esto es debido a la impotencia que termina por la atrofia del tejido muscular. En algunas ocasiones muy graves, la atrofia puede instaurarse de forma temprana, cuando la compresión del nervio es importante, en estas situaciones suele ser indicación de cirugía descompresiva en el menor tiempo posible.
  • Dolor en la región lumbar, también denominado lumbago, este dolor suele aparecer al inicio, y el primero que desaparece con el tratamiento médico, este es consecuencia de una contractura de protección que en muchas ocasiones no es dependiente de la compresión discal.
  • Dolor o disestesias posturales, en los cuadros de ciática podemos encontrarnos con la aparición del dolor y el hormigueo según la postura. Esto es debido a que en un número importante de ciáticas la lesión discal compromete levemente el canal medular, de forma que, en las posiciones en las que se incrementa el espacio, como puede ser la posición fetal, el dolor puede reducirse o desaparecer.

Diagnóstico de la ciática

El diagnóstico de la ciática es eminentemente clínico, pero a la hora de determinar el grado de la lesión y confirmar su origen es fundamental hoy día la realización de una RMN, además de la posibilidad de la realización de una EMG, con el fin de valorar, también, como de lesionados se encuentran los nervios afectados.

Entre las pruebas exploratorias, tras la realización de una buena anamnesis, tenemos el test de Bragard y el test de Lasègue, además de la valoración de la impotencia funcional y la afectación sensitiva.

Cómo abordar la ciática

Más allá de los tratamientos convencionales o complementarios, dedicados al tratamiento de la ciática de la pierna, desde la perspectiva de la medicina integrativa nos preocuparemos de las posibles causas o factores que pueden favorecer su aparición, siendo las intervenciones primarias las estrategias más costo-efectivas.

Además, nos vamos a centrar en un elemento particular, que no solo puede dar como resultado la aparición de una ciática, sino que se encuentra en la matriz de muchos procesos degenerativos de tratamiento complejo, estoy hablando de la deshidratación de los tejidos.

La deshidratación es uno de los claros signos del envejecimiento ¡La pérdida de turgencia! Por lo que está íntimamente ligado a él, hasta el punto, que ciertas conductas como; el consumo de tabaco y el alcohol, que afectan a la hidratación global del organismo, muestran en sus consumidores un envejecimiento prematuro o al menos más acelerado. 

Es de suma importancia, comprender el papel que juega el líquido intersticial, el líquido intracelular y en general, el agua corporal total con los elementos que contiene, en el proceso de envejecimiento y sobre todo en los procesos que aceleran el envejecimiento.

El medio interno en la función de la matriz extracelular

El medio interno es el que aporta los elementos necesarios para la célula y el que se encarga de eliminar sus desechos, es por tanto de gran importancia, tanto su contenido como el continente.

El volumen debe ser el adecuado para que pueda alcanzar a todos los tejidos que nos componen, en particular aquellos que se encuentran el tráfico de sustancias dificultado, como pueden ser el tejido cartilaginoso, ligamentoso, en algunos casos el óseo.

Y los componentes del medio interno deben encontrarse en las proporciones ideales para reducir las interferencias, y mantener la homeostasis de la matriz extracelular.

Podríamos decir que el tejido de sostén está menos ricamente vascularizado, con respecto a los tejidos nobles. Esto nos puede orientar, a la hora de entender porqué el envejecimiento comienza por los tejidos de sostén, dando lugar a un acúmulo de desechos, que incrementa la dificultad de difusión y del movimiento de sustancias rompiendo la homeostasis del organismo.

Teniendo en cuenta que además de la importancia funcional de los tejidos nobles, los tejidos de sostén son fundamentales no solo por su capacidad de soporte, sino también, por sus particulares características como medio de transporte de sustancias y eliminación de residuos orgánicos, sufriendo un constante remodelado que ha de ser equilibrado.

En la actualidad los componentes del tejido de sostén (la matriz extracelular) se le está prestando la atención que merece, viendo que el envejecimiento está ligado a esta matriz extracelular que se encuentra dispersa en los órganos y sistemas de nuestra economía.

Entre los mecanismos implicados, nos encontramos los enzimas encargados de la síntesis de colágeno, la elastina y de las metaloproteasas y sus inhibidores, en el control del metabolismo del tejido conectivo y su íntima relación con los epitelios, siendo un importante reservorio de moléculas bioactivas.

Los oligoelementos y su repercusión en la ciática de la pierna

Los oligoelementos son fundamentales, por ser parte necesaria para un correcto funcionamiento en el control y metabolismo del tejido de sostén. Las alteraciones de la matriz extracelular que encontramos en los huesos, ligamentos, cartílagos…es parte del origen del deterioro y aparición de los cuadros de ciática de la pierna en los procesos degenerativos, asociados al envejecimiento o al exceso de uso.

Dicho lo cual, un adecuado equilibrio hidromineral del medio interno es un abuena estrategia, en la lucha contra los procesos degenerativos. Pondremos algún ejemplo de su implicación en la función metabólica, y nos encontramos con:

  • El zinc, fundamental en la función de las metaloproteasas, fundamentales en la degradación de la matriz y por lo tanto importante en su remodelado.
  • El manganeso como cofactor inespecífico en múltiples enzimas, produciéndose alteraciones en la síntesis de glucosaminoglicanos y glucoproteínas en los estados carenciales de este micronutriente.
  • El selenio en la lucha contra los ROS, formando parte de la enzima glutatión peroxidasa, junto con la vitamina E, Cu, Zinc luchan contra la peroxidación lipídica mitigando la desestabilización de las membranas y frenando las respuestas inflamatorias.

Todos estos procesos y más que están asociados al envejecimiento e implicados en el deterioro de la matriz extracelular que componen los tejidos de sostén, si no se les pone freno, darán lugar a patología degenerativa como es el caso de la artrosis, que puede terminan por afectar a los nervios, dando entre los múltiples cuadros una ciática.

La ciática de la pierna izquierda o derecha, en muchas ocasiones es secundaria a un proceso degenerativo de nuestra matriz extracelular, debemos ser conscientes y cuidar este medio tan importante en el sustento de los órganos y sistemas de la economía corporal. El aporte de los micronutrientes es una de las estrategias que se ha de tener en cuenta para que se mantenga su homeostasis.”

Como corolario decir, que un correcto aporte al medio interno de los micronutrientes favorecerá el equilibrio de la matriz extracelular, implicada en la correcta organización de los tejidos de soporte.

Debido a las complejas interacciones que existen a la hora de absorber estos microelementos, la utilización del agua de mar como fuente mineral garantiza el aporte de los elementos con una elevada biodisponibilidad.

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