Fundación René Quinton

Bronquitis asmática: la importancia del diagnóstico para un tratamiento apropiado

La bronquitis asmática es un proceso por el cual diferentes agentes conducen una respuesta inflamatoria de la mucosa bronquial.

Entre ellos se destacan los procesos infecciosos, irritantes de las vías aéreas, el clima y factores intrínsecos. Todos estos son capaces de dar lugar a una bronquitis con agudización del asma.

Bronquitis asmática o asma bronquial

Se debe contemplar como una enfermedad heterogénea, crónica, aunque es reversible. Por esto es importante entender que es una enfermedad que en la actualidad no tiene cura, pero sí un tratamiento que la mantiene a raya.

La bronquitis asmática puede afectar a un 10% de la población general.

Mecanismo de la bronquitis asmática asma bronquial

Los pacientes afectados padecen una susceptibilidad a diferentes factores que terminan con la producción de una hiperreactividad bronquial, así como una respuesta inflamatoria que con el tiempo termina por remodelar las vías aéreas. Con la consecuencia final, de una estenosis de las vías aéreas.

En la patogenia nos encontramos con la implicación de los mastocitos, linfocitos T CD4+ y las células natural killer.

También encontramos hiperplasia de las glándulas con hipersecreción de la musculatura lisa, afectando incluso a los vasos que se encuentran aumentados y dilatados.

Por esto es importante instaurar un tratamiento apropiado, ya que cuanto antes se frene las respuestas del árbol bronquial, menos progresará la enfermedad y mejor se controlará.

¿Cuáles son las causas de la bronquitis asmática o asma?

Las causas más frecuentes del asma suelen ser alérgenos comunes como el polvo, los ácaros, polen (gramíneas), animales, etc…

Podemos diferenciar dos formas de asma bronquial

  1. Los de origen extrínseco o asma alérgico extrínseco. Este suele aparecer desde la infancia o adolescencia y suele dar resultados positivos en las pruebas de hipersensibilidad.
  2. El otro tipo de asma, que nos podemos encontrar, es el asma no alérgico o asma intrínseco, su aparición se da en personas de mayor edad (>30 años), siendo negativos a las pruebas de hipersensibilidad.

¿Qué síntomas tiene la bronquitis asmática?

La bronquitis asmática o asma bronquial cursa con una serie de síntomas típicos, secundarios al estrechamiento de las vías aéreas, tanto por la producción de las secreciones como por la estrechamiento de la luz, entre los que encontramos.

  • Opresión torácica.
  • Disnea.
  • Sibilancias.
  • Dolor del pecho.
  • Cansancio y fatiga.
  • Cianosis acra y de mucosas en los cuadros más intensos.

En los cuadros de asma atípico es posible que solo encontremos la tos como único síntoma, de forma que debe sospecharse en personas que padecen de tos persistente, sobre todo si no son fumadores.

¿Cómo se diagnostica la bronquitis asmática?

El cuadro sintomático en la bronquitis asmática es secundario al estrechamiento de las vías aéreas. Es por esto que las pruebas se centren en la evaluación de la función respiratoria y la resistencia al flujo.

Pero es fundamental que, primero de todo, se realice una buena anamnesis valorando los antecedentes personales y familiares, los hábitos higiénico dietéticos, área de trabajo, etc… puesto que de esta información podemos orientar el diagnóstico y la posible causas del desarrollo del asma bronquial.

Además de los síntomas y signos típicos, entre las pruebas tenemos:

  • Espirometría; Esta prueba se emplea para valorar los volúmenes pulmonares y sus capacidades, en particular la FEV1/FVC que ha de ser mayor del 70%, además, se emplean junto con broncodilatadores, teniendo que aparecer una mejoría con su empleo de la FEV1 mayor o igual al 12% y un incremento 200 ml de CVF para que sea positiva. También se puede evaluar por medio de pruebas de provocación, para de esta forma poder inducir el broncoespasmo. Demostrándose con ambas la reversibilidad del episodio.
  • Peak Flow o el flujo espiratorio pico (FEP); En esta prueba se mide la variabilidad de la prueba a lo largo de varios días, de forma que si esta es mayor del 20 % se puede considerar que es positiva para el asma.
  • Prueba de la FE NO; con esta prueba se cuantifica la cantidad de NO exhalado que es un indicador de inflamación característico del asma eosinofílico, siendo positiva si es mayor o igual a 50 ppb.
  • Radiografía de tórax, en la que encontraremos un tórax hiperinsuflado y además nos sirve para el diagnóstico diferencial. 

Tratamiento de la bronquitis asmática o asma bronquial

Como medidas generales obviamente es importante evitar el consumo de tabaco y otras exposiciones tales como el polvo, pólenes, animales, etc…

Por la afectación de algunos asmáticos a la toma de AAS y otros AINEs, para evitar la triada ASA, se recomienda evitar su uso.

El empleo de la inmunoterapia puede ser útil en algunos casos, que se centren en un alérgeno concreto.

Para prevenir una respuesta grave tras un proceso infeccioso, se recomienda la vacunación tanto antineumocócica como antigripal.

Como tratamiento farmacológico tenemos:

  • Corticoides; El empleo de los corticoides es la base del tratamiento del asma o bronquitis asmática, estos deben ser aquellos que tengan acción lenta con el fin de reducir la inflamación.
  • Beta 2 agonistas de corta y larga duración (SABA y LABA); Los de corta duración tenemos principalmente; Salbutamol y Terbutalina dentro de los SABA y Formoterol, Salmeterol… en el caso de los LABA.
  • También se puede emplear el Omalizumab, antileucotrienos, antileukinas 5…

Debemos tener en cuenta que todos estos fármacos tienen efectos adversos, de forma que se debe, en la medida de lo posible, hacer uso de las orientaciones generales, además de una correcta nutrición y aseo nasal.

Es importante tener una adecuada relación con el profesional que se encargue de controlar el cuadro de bronquitis asmática para que, por medio de las medidas médicas convencionales y junto con otras medidas generales, se puedan reducir los episodios y la gravedad de estos.

Bronquitis asmática y soluciones salinas 

Además de la terapia escalonada que se emplea en la actualidad para tratar los cuadros de bronquitis asmática, tenemos diferentes medidas generales que se pueden emplear para reducir los síntomas y la gravedad de los episodios, además de poder reducir el empleo de fármacos en los caso que se pueda.

En un ensayo clínico llevado a cabo por Forouzan A, et al. se han mostrado los efectos del empleo de las soluciones salinas junto con salbutamol respecto al control que solo empleaba salbutamol, en casos de asma agudo en adultos ambulatorios. Así se indica textualmente: “Los pacientes fueron asignados aleatoriamente al grupo de intervención (2.5 mg nebulizados de salbutamol y 2.5 ml de solución HS al 3%durante tres períodos consecutivos de 20 minutos) y el grupo control (solo nebulizó salbutamol en la misma dosis y tiempo del grupo de intervención). Las principales medidas de resultado fueron el volumen espiratorio forzado en 1 segundo (FEV1) y la tasa de flujo espiratorio máximo (PEFR), que se evaluaron al inicio del estudio, y 20, 40 y 60 minutos después del tratamiento en ambos grupos. HS más salbutamol resultó en un aumento significativo en comparación con únicamente salbutamol en PEFR y FEV1 en 40 minutos y 60 minutos, mientras que no se observaron diferencias significativas en la línea de base y 20 min.”

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
(3 votos, promedio: 5,00 de 5)

Deja un comentario

No se atenderán consultas médicas *

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.