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Bronquiolitis aguda: del diagnóstico a la recuperación

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La bronquiolitis aguda es una enfermedad infecciosa de las vías aéreas (aparato respiratorio), que afecta a menores de dos años, cuyo agente causal principal es el virus respiratorio sincitial (VRS). Es el principal motivo de hospitalización en pediatría.

El diagnóstico es clínico, encontrando síntomas como la disnea o la tos y signos como sibilancias, estertores o tiraje intercostal, que en ocasiones requiere de ingreso hospitalario. En este artículo explicamos qué es la bronquiolitis aguda, cuál es su etiología más común, sus síntomas, diagnóstico, formas de transmisión y opciones de tratamiento, con especial atención al uso de agua de mar como parte del tratamiento de soporte.

¿Qué es la bronquiolitis aguda?

La bronquiolitis aguda es una enfermedad infecciosa que afecta al tracto respiratorio inferior, principalmente a las vías aéreas pequeñas (bronquiolos), que se inflaman y producen moco como respuesta a la infección respiratoria.

Según la guía AAP (Pediatries 2006), la definición fisiopatológica es: “Enfermedad más frecuentemente causada por una infección de las vías respiratorias bajas. Se caracteriza por inflamación aguda, edema y necrosis de las células epiteliales de las pequeñas vías aéreas, aumento de la producción de moco y obstrucción”.

Fisiopatología de la bronquiolitis aguda

Inflamación, edema y necrosis del epitelio bronquiolar, con hipersecreción de moco y formación de tapones mucosos que causan obstrucción de la vía aérea.

Etiología: ¿Cuáles son los agentes son los responsables de la bronquiolitis?

La bronquiolitis aguda es producida principalmente por el virus respiratorio sincitial (VRS), el agente causal más frecuente (60-80% de los casos), seguido por otros virus como rinovirus, adenovirus (pueden dar lugar a casos más graves), y metapneumovirus.

¿Existen factores de riesgo para padecer bronquiolitis?

Como sucede con todas las patologías de las vías aéreas, existe una serie de factores de riesgo que pueden favorecer el padecimiento de la enfermedad una vez infectados, estos son:

  • Exposición al humo del tabaco.
  • Vivir en medios urbanos, sobre todo grandes urbes.
  • Tener patología respiratoria neonatal, debido al compromiso de los mecanismos defensivos de los neonatos.
  • Zonas concurridas como guarderías, ludotecas…
  • Inmunodeficiencias.
  • Patologías cardíacas o pulmonares crónicas.

¿A quién afecta la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una enfermedad pediátrica, por lo que la población afectada se sitúa principalmente en lactantes menores de 24 meses, con mayor incidencia entre los 3-6 meses de edad (bronquiolitis aguda en bebés).

El hecho de que esta patología afecte a menores de dos años se debe a la inmadurez de su árbol bronquial, ya que tienen una musculatura bronquiolar poco desarrollada y unas glándulas bronquiales hiperplásicas, que facilitan el desarrollo de la clínica respiratoria. 

Cerca del 80% de los lactantes se verán afectados por el VRS desarrollando bronquiolitis. De estos, la mayoría de los casos se darán durante los tres primeros meses de vida.

De todos los afectados, cerca del 5% requerirán ingreso hospitalario, pero con una mortalidad baja (menos del 1%), salvo en los países que no cuenten con las medidas de soporte adecuadas disparándose entonces la mortalidad y siendo la segunda causa de muerte tras la malaria en los niños con edades comprendidas entre 1-12 meses.

La severidad puede variar desde cuadros leves hasta insuficiencia respiratoria grave que requiera soporte ventilatorio.

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¿Cuál es el tratamiento de la bronquiolitis aguda?

No existe tratamiento específico frente a la bronquiolitis, siendo los tratamientos de soporte y sintomáticos.

En la mayoría de las situaciones no es necesario el empleo de ningún tratamiento, salvo para los síntomas leves con antipiréticos, mucolíticos y analgésicos.

En un porcentaje reducido de casos, el tratamiento debe ser más intensivo y agresivo, requiriendo en algunas ocasiones ingreso hospitalario.

De forma general, los puntos más importantes en el tratamiento de la bronquiolitis aguda son:

Tratamiento de soporte

  • Desobstrucción de las vías aéreas superiores, por medio de lavados nasales con agua de mar a lo largo del día. Para ello, se pueden utilizar productos como Quinton Nasal Health (agua de mar isotónica) y/o Quinton Nasal Health Plus (agua de mar hipertónica). 
  • Tratamiento postural para favorecer el drenaje de la mucosidad.
  • Oxigenoterapia: cuando la saturación desciende por debajo del 92%.
  • Ventilación no invasiva: cuando el volumen minuto no es suficiente para la ventilación.
  • Fisioterapia respiratoria
  • Hidratación: Mantener balance hídrico adecuado, considerando fluidoterapia intravenosa si es necesario.
  • Solución salina hipertónica: Nebulización al 3% puede ser beneficiosa.

Tratamiento farmacológico (no es muy efectivo):

  • Broncodilatadores: son los más prescritos, a pesar de que la evidencia de su eficacia es baja.
  • Corticosteroides: no recomendados como rutina, valorar en casos específicos.
  • Solución salina hipertónica: nebulización al 3% puede ser beneficiosa
  • Antibiótico: cuando hay sospecha de infección bacteriana concomitante.

El profesional médico determinará cuál es el tratamiento más adecuado en cada caso dependiendo del estado del paciente.

Hay determinados aspectos que deben ser monitorizados. Mantener un control de signos vitales como frecuencia respiratoria, cardíaca y temperatura. A través de una pulsioximetría podemos monitorizar de forma continua casos moderados-graves y realizar además una evaluación del trabajo respiratorio a través de la observación de signos de dificultad respiratoria.

Criterios de hospitalización

  • Hipoxemia persistente: SatO2 < 92% con aire ambiente.
  • Dificultad respiratoria grave: Presencia de tiraje, taquipnea severa.
  • Deshidratación: Ingesta oral inadecuada o vómitos persistentes (las ampollas bebibles de agua de mar isotónica Plasma de Quinton ayudan como suero de rehidratación oral).
  • Factores de riesgo: Edad < 6 semanas, prematuridad, cardiopatía, inmunodepresión.
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¿Cuáles son los síntomas de la bronquiolitis?

Conocer la clínica de la bronquiolitis aguda es fundamental, ya que su diagnóstico es principalmente clínico, sin tener indicación en primera instancia la realización de pruebas complementarias.

El seguimiento se realizará como mínimo cada dos días, por el riesgo de empeoramiento agudo, y en particular los primeros cuatro días, siendo la fase crítica entre las 48-72 horas tras el pródromos catarral.

Aspectos importantes de la clínica:

  • Se deben cumplir los criterios de Mcconnochie: Edad < 24 meses, primer episodio, disnea y pródromos respiratorios.
  • Pueden aparecer signos de neumonía, distrés respiratorio o atopia.

La bronquiolitis aguda suele tener una duración aproximada de 7 a 14 días, aunque los síntomas pueden variar en intensidad durante este período. 

El periodo de incubación es de 5-7 días, siendo los síntomas de las vías aéreas superiores los que aparecen en los primeros días:

  • Rinorrea, tos, estornudos…
  • Cuadro de fiebre o febrícula.

A los 5-10 días, se produce una progresión de los signos y síntomas:

  • Accesos de tos.
  • Disnea: dificultad respiratoria con manifestaciones en la exploración como sibilancias, crepitantes, tiraje intercostal, taquicardia y taquipnea.
  • Rechazo de la comida por el exceso de moco.
  • Irritabilidad.

Durante la fase de resolución puede permanecer la tos a lo largo de varias semanas, junto con la recurrencia en meses o años posteriores.

¿Cómo se diagnostica una bronquiolitis aguda?

Existen unos criterios aprobados que fueron descritos por McConnochie en 1993. Son criterios clínicos necesarios para diagnosticar la bronquiolitis:

  • El primer episodio agudo debe aparecer antes de los dos años, es decir, en menores de 24 meses.
  • Debe existir un cuadro catarral o respiratorio previo.
  • Debe aparecer disnea respiratoria de intensidad variable.

¿Cómo se transmite la infección?

El mecanismo de infección es la transmisión por vía aérea al hablar, toser o estornudar, aerosoles que entran en contacto con las mucosas o también se puede transmitir de forma indirecta, por contacto con las manos, tejidos y otras superficies en las que se encuentre el virus.

Además, no se produce inmunidad duradera, de modo que se puede dar una reinfección (ocurre en cerca de un 25% de los pacientes). Por ello, es importante la higiene de manos y la desinfección de los afectados, tomando medidas de distanciamiento con el infectado.

¿Cuándo suele afectar la bronquiolitis aguda?

La bronquiolitis se da con más frecuencia en el periodo invernal, siendo los meses de noviembre a febrero cuando podemos encontrar el mayor número de casos, pero se puede dar en cualquier periodo anual.

La infección viral requiere de un estado de permisividad inmunológica para poder desarrollarse, ya que son muchos los niños que se infectan, pero no desarrollan la enfermedad, siendo clave el invierno para disminuir la capacidad defensiva de los infantes.

Bronquiolitis aguda bebé

No existe ningún tratamiento específico para la bronquiolitis. En este caso, los antibióticos no ayudan porque tratan enfermedades causadas por bacterias, no por virus. Lo único que podemos hacer es intentar aliviar los síntomas del bebé o del  lactante. 

  • Mantener las vías nasales limpias e hidratadas (para ello se recomienda Quinton Nasal Baby), además de ayudar a diluir el moco.
  • Bajar la fiebre.
  • Impedir la deshidratación.
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