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Ateromatosis como enfermedad silenciosa

lipidemia

La ateromatosis es la aparición de placas de colesterol y depósitos grasos en las paredes arteriales, estas placas ateromatosas constan de una lesión básica, siendo esta una placa focal elevada en el seno de la íntima, con un núcleo rico en lípidos y cubierta fibrosa.

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El termino ateroma deriva del griego y significa “gachas”.

Las placas tienen distribución característica, suelen estar más afectadas aquellas zonas de la conducción arterial que están más expuestas a las fuerzas de cizallamiento y de flujo turbulento del sistema arterial, asociándose a mecanismos inflamatorios de muy diversa índole como; inmunológicos, infecciosos, anomalías químicas en la circulación como el colesterol alto o la diabetes.

La clasificación de la American Heart Association divide las lesiones ateromatosas en seis estadios: macrófagos espumosos aislados, estrías grasas, pequeños depósitos de lípidos extracelulares, ateromas, fibroateromas y por último lesiones complicadas con defectos tisulares en superficie.

Esto nos indica que la evolución de las placas de ateroma hasta la aparición de la patología clínica tiene un tiempo de evolución largo, que puede rondar los tres a cuatro decenios.

La ateromatosis o placas de ateroma son las que van a dar lugar a la arteriosclerosis, que es cuando estas placas se depositan en las arterias de mediano y gran calibre. En la mayoría de los países desarrollados la arteriosclerosis es la principal causa de morbilidad/mortalidad. 

La arteriosclerosis puede afectar la las arterias de corazón, riñón, cerebro, de otros órganos y de los miembros inferiores.  Por ello tenemos que tener en cuenta que al ser  un proceso silente, cuando aparece, puede ser letal o muy incapacitante.

Factores de riesgo de la ateromatosis

Por lo que debemos prevenir la ateromatosis y para ello primero pondremos de manifiesto los factores de riesgo, para de esta forma activar los diferentes mecanismos que nos ayudaras a frenar su formación o progresión, estos son:

Factores no modificables Posiblemente modificables Menores o dudosos
Edad

Sexo masculino

Antecedentes familiares

Alteraciones genéticas

Hipelipemia

Hipertensión

Diabetes

Tabaco

Obesidad

Estrés

Homocisteína

Dieta rica en carbohidratos

Alcohol

Grasas hidrogenadas

….

 

Las consideraciones actuales apuntan a que la arterosclerosis es una reacción inflamatoria de naturaleza crónica, que afecta a las paredes de las arterias lesionando su endotelio.

Cómo actuar ante la ateromatosis

Por ello, debido a los riesgos que supone esta patología silente se nos insta a actuar de forma preventiva, mediante los cambios de alguna de las conductas que pueden favorecer el desarrollo y crecimiento de las placas de ateroma o ateromatosis (atacar a los factores de riesgo), entre estos cambios se encuentran; dejar de fumar, hacer ejercicio, dieta saludable y control del peso, mantener los niveles de azúcar controlados en lo diabéticos, toma de antioxidantes y otros.

Por la importancia de todo lo mencionado y efecto capital que tiene el sistema cardiovascular en la patogenia de la enfermedad arteriosclerótica y sus implicaciones en la salud. Se ha prestado gran importancia el estudio de los mediadores en el control de la tensión arterial de los constituyentes que pueden favorecer la formación de las placas, de los mecanismos inflamatorios  y como se activan estos, de las células implicadas y el porqué de su implicación, activación y proliferación.

Pero es realmente difícil determinar la causa inicial, en el caso de que sea así, pues existen muchos factores que van a influir en el contenido y el flujo de la sangre, esta tiene una función fundamental pues es la vía de equilibrio del medio interno del organismo. Es un sistema de interrelación directa con todos los órganos y tejidos. Se encarga de nutrirlos y eliminar residuos y a la vez mantener su homeostasis (una serie de  constantes siendo estas prioritarias como el PH, osmolaridad, temperatura,  volumen) y la homeostasis del organismo en su conjunto.

Por lo que mantener el estatus quo en un sistema abierto, dinámico, con amplio uso energético, nos hace pensar que nuestro sistema vascular y lo que contiene está muy relacionado con cómo vivimos y con el medio en el que nos relacionamos.

Salvo en situaciones en las que la genética tiene un papel capital en la arterosclerosis, que habrá que centrarse en tratar la alteración en una primera aproximación, en la mayoría de los casos debemos tener consciencia de vernos como un todo y por tanto es el todo el que se debemos corregir, ese “medio vital” que riega todas nuestras células, ha de tener la riqueza necesaria de los elementos requeridos y no más.

Por esto los hábitos saludables como el ejercicio y la alimentación con el control del peso son los pilares fundamentales en la prevención y atención primaria de la arteriosclerosis.

Terapia Marina de René Quintón

Desde la Terapia Marina atendiendo a las leyes de la constancia de René Quinton, se estableció una analogía entre nuestro medio y el medio marino, por ser  este el origen de la vida primigenia, pudiendo tener grandes implicaciones en los equilibrios de las células y por ende de los organismos.

Una vez seleccionados los lugares donde mayor calidad biológica tenía el agua y tras el tratamiento de la misma por mecanismos que no alteren su biodisponibilidad, se llevaron a cabo diferentes estudios en los que se demostraba cómo la Terapia Marina podía influir en el sistema cardiovascular tanto de forma directa como indirecta.

Los primeros estudios fueron realizados por René Quinton en múltiples ámbitos de la medicina  pediátrica, infecciosa, inmunológica, ginecológica, incluso  de modo experimental. Esto ha llevado a valorar los efectos en otras áreas experimentales.

Posteriormente, se realizaron estudios a raíz delos resultados tan esperanzadores de René Quinton.

En uno de los estudios llevados a cabo (H.S.Hwang et al., 2008) en animales concluyó que el empleo de agua de mar  tenía efectos inhibitorios sobre la adiponectina.

En otro estudio también por Hawng, además, se sumó el efecto que tenía el agua de mar sobre la glucemia, niveles de insulina y  resistencia a la insulina, mejorando sus parámetros sanguíneos.

En otro estudio (Sheu et al., 2013) se constató el efecto hipotensor sobre roedores y la disminución de colesterol total en plasma y  reducción de la acumulación de lípidos en los tejidos.

Estos estudios sugieren un efecto potencialmente protector sobre la arterosclerosis y la enfermedad cardiovascular.

Al observar estos hechos podemos inferir que este efecto protector sobre las enfermedades cadiovasculares deriva de la reducción de los factores de riesgo como la lipemia, tensión arterial, glucosa en sangre y resistencia a la insulina, pero también podemos inferir que ha sido sin haber modificado el régimen alimentico. Esto se debe resaltar puesto que la influencia en la reducción de estos parámetros es producto del contenido en oligoelementos y elementos traza al influir estos en múltiples funciones celulares.

Por lo que se concluye que el empleo de la Terapia Marina puede ser un buen complemento alimenticio, que junto con otras modificaciones higiénico dietéticas van a favorecer  la prevención de las enfermedades cadiovasculares.

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