Terapias del mar

Beneficios de la dieta antiinflamatoria en el tratamiento de la artritis

Los alimentos antiinflamatorios en la dieta son herramientas muy útiles en el tratamiento de la artritis. Conoce los beneficios de la dieta antiinflamatoria en el alivio y tratamiento de la artritis y conoce qué alimentos son más indicados en caso de enfermedades inflamatorias.

Dieta antiinflamatoria para la artritis

La dieta equilibrada está más que indicada a la hora de tratar la mayoría de las enfermedades. Solo tienes que descubrir las características de los productos que te rodean y te asombrará la cantidad de beneficios que te ofrece una dieta equilibrada. Verduras, hortalizas, frutas, aceites esenciales y especias deben formar parte de nuestra dieta para el equilibrio de nuestro organismo y ayudarnos a mantener su salud.

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¿Puede la dieta influir en la inflamación de la artritis?

En los últimos años se ha prestado mucha atención a los posibles efectos antiinflamatorios de los alimentos, y no solo en la valoración de los riesgos derivados de las dietas insanas. En los nuevos tiempos no solo es importante eliminar de la dieta los productos ricos en grasas trans o saturadas, los fritos y los productos refinados, los refrescos azucarados, en definitiva, todos los productos procesados, además de reducir, el consumo de productos de origen animal. Debemos tomar medidas con el fin de decelerar el proceso de envejecimiento, ya que es posible que ciertas conductas cotidianas lo estén acelerando. Por todo esto, es importante informar de las diversas alternativas nutricionales que nos ayudan a frenar el proceso de envejecimiento y envejecer de forma sana y saludable. Son muchos los alimentos que tiene capacidad antiinflamatoria y por tanto, es interesante conocerlos si queremos hacer una dieta antiinflamatoria para la artritis.

Dieta y artritis, el efecto de las crucíferas en las dietas antiinflamatorias

Nos referimos a alimentos de la familia de las crucíferas cuando hablamos de:

  • Col
  • Brócoli
  • Coliflor
  • Coles de Bruselas
  • Etc.

Diferentes estudios han demostrado cómo las personas que más vegetales crucíferos consumían, tenían un nivel de marcadores inflamatorios en sangre inferior con respecto a los que no consumían crucíferas o lo hacían en poca cantidad. Entre estos marcadores encontramos el TNF-a, IL-1, IL-6, siendo la disminución de estos marcadores de media entre el 10-20%. Además, se mostró en ratones de laboratorio una reducción del daño articular en articulaciones así como en la  osteoartritis, en un estudio realizado con uno de sus compuestos estrella, el sulforafano.  El sulforafano es un componente que se encuentra en grandes cantidades en las crucíferas, infiriéndose de estos resultados los efectos beneficiosos de la dieta en la inflamación.

Las dietas ricas en aceites esenciales reducen los estados de inflamación crónico

Los mecanismos inflamatorios afectan a todo el organismo de forma que, si nos encontramos en un estado proinflamatorio, nuestro organismo está predispuesto a reaccionar de forma inflamatoria y dañarse.  El claro ejemplo lo tenemos con el síndrome metabólico y la diabetes. Ambos perfiles dan lugar a una inflamación silenciosa que con los años va minando los órganos y sistemas. Esta inflamación está principalmente mediada por el ácido araquidónico, presente en nuestras membranas celulares que, ante ciertas interacciones de la membrana con agentes lesivos, como puede ser una infección, conducen a la activación de una cascada inflamatoria que da lugar a una serie de respuestas biológicas. Entre las que encontramos:

  • La agregación de los leucocitos al endotelio vascular
  • El incremento de la permeabilidad vascular
  • La producción de fiebre
  • Otros procesos inflamatorios.

Lo que se ha visto es que cuando la dieta es rica en aceites esenciales W-3 se produce una variación en el metabolismo del ácido araquidónico. Esto es debido a que estos aceites son malos sustratos para la conversión de los metabolitos activos de las lipooxigenasas y ciclooxigenasas, interfiriendo en la activación de los procesos inflamatorios.  Por lo que se incrementa el umbral de activación de los mecanismo inflamatorios, al ser menos potentes en su estimulación, incluso pueden llegar a antagonizar los efectos proinflamatorios de los eicosanoides que se derivan del ácido araquidónico. Por esto, el consumo de los aceites esenciales debe estar presente en nuestra dieta. Sobre todo si queremos que esta sea lo más antiinflamatoria posible. Para actuar positivamente sobre la artritis y otros procesos en los que está fuertemente relacionados con la inflamación.

¡Dieta, inflamación, artritis y, cómo no, las especias!

En la actualidad las dietas se han desviado en exceso de nuestra alimentación ancestral. En tiempos pasados gran cantidad de los productos de consumo, principalmente vegetales y frutas, contenían una alta riqueza en principios inmediatos y micronutrientes, además de agua, fibra soluble e insoluble. Estas dos últimas podían formar cercas del 80-90% del contenido total del alimento. Hoy día, debido al procesado y refinado de los productos de consumo, podemos decir que nuestra alimentación es altamente energética. Por lo que el organismo incrementa su actividad por este exceso calórico y por tanto del recambio celular y el estrés oxidativo, al estar en un estado de alta actividad metabólica. Además, debemos sumar la pérdida de esos micronutrientes tan importantes que se desechan durante el procesado y almacenado de los alimentos. Pensemos en la cocina tradicional. En ella siempre se han empleado las especias para la confección del cualquier plato, pues en la actualidad hasta esto se ha pervertido. De forma que hoy día lo que se emplean son las salsas sintéticas con potenciadores del sabor que solo producen mayor ansiedad por comer y no aportan, en la mayoría de las ocasiones, esos micronutrientes tan necesarios. Cúrcuma, ajo, clavo, jengibre, canela y pimienta, son condimentos que no solo aportan sus matices para el paladar, sino también propiedades de todo tipo, y entre ellas las antiinflamatorias.

Dieta antiinflamatoria para la artritis y la osteoartritis

Cúrcuma y pimienta

Estos son condimentos con características organolépticas refrescantes con un tono picante, que además de trasladarnos a la cocina oriental nos ofrecen la oportunidad de reducir la inflamación por sus efectos antiinflamatorios. Nos ayudan a reducir el dolor, la inflamación articular, además del efecto hipolipemiante. La curcumina es el compuesto más estudiado, con cientos de estudios que avalan sus efectos antiinflamatorios. La pimienta se suele emplear para incrementar la biodisponibilidad de la curcumina de forma que se pueda alcanzar la concentración suficiente necesaria para ser terapéutica.

El ajo y la inflamación

Y, cómo no, el ajo. Conocido desde tiempos inmemoriales gracias a su efectos antihipertensivos, antiinflamatorios, e hipolipemiantes entre muchas otras propiedades. Gracias a su contenido en selenio, quercitina, compuestos sulfurados, ajoenos, también es útil para introducir su consumo en una dieta antiinflamatoria para la artritis. En definitiva, muchos son los producto que se obtienen de la huerta, con una gran cantidad de propiedades beneficiosas para la salud. Por tanto, es importante introducir estos productos en nuestra dieta diaria si queremos que sea una dieta saludable y antiinflamatoria. ¡Piensa en la dieta como un elemento más en el tratamiento de todas las enfermedades!

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