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Interpretación del antibiograma: cómo se realiza y resultados

En la actualidad el antibiograma es fundamental para un correcto tratamiento de las enfermedades infecciosas. Con esta prueba podremos determinar los fármacos a los que el agente bacteriano es sensible y además la dosis necesaria para erradicarlo.

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¿Qué es un antibiograma?

El antibiograma es una herramienta diagnóstica de las enfermedades infecciosas, que permite a los microbiólogos o a los laboratorios especializados determinar cuánto de susceptible es una bacteria a un fármaco determinado.

El fin de antibiograma es emplear el tratamiento específico a las concentraciones adecuadas para poder vencer una infección.

Además, gracias a los tratamientos dirigidos, se reduce de forma drástica uno de los grandes problemas de la guerra antibiótica ¡La resistencia a fármacos!

Para qué se utiliza un antibiograma

Como hemos mencionado el antibiograma se emplea para determinar el fármaco o fármacos y la dosis necesaria para poder vencer una infección microbiana o al menos inhibir su crecimiento.

Cuándo realizar un antibiograma

Los antibiogramas no se suelen utilizar en las enfermedades más comunes, sobre todo en los cuadros leves y en las que se sabe que el tratamiento empírico es eficaz.

En el caso de las enfermedades más graves, afectaciones sistémicas, no respuesta al tratamiento empírico, fiebre elevada, ancianos y niños, se suelen realizar los antibiogramas.

Resistencia a antibióticos

Una de las grandes batallas en la actualidad, frente a los microorganismos, es la resistencia bacteriana a los antibióticos. En estas situaciones, si no se toman las medidas adecuadas se puede perder la batalla.

Es por esto que se realizan los antibiogramas, con el fin de evaluar las susceptibilidades de los microorganismos a los fármacos. Esto se suele informar por medio de la concentración mínima inhibitoria (CMI).

La CMI es un método cuantitativo de la sensibilidad, de forma que se puede valorar el fármaco más eficaz, de manera que podemos incrementar las probabilidades de éxito.

La resistencia a los antimicrobianos es un problema de salud pública que empieza a ser grave, y suele aparecer como consecuencia de:

  1. Mal uso de los antimicrobianos; en muchos casos por mala prescripción, errores diagnósticos, uso indiscriminado, etc.
  2. Uso masivo de los antibióticos en ganadería y agricultura; esto favorece la resistencia de las bacterias en el tubo digestivo de los animales.
  3. Alteraciones del microbioma; el empleo de los antibióticos puede terminar por modificar el microbioma, favoreciendo las disbiosis y la alteración del sistema inmune y la permeabilidad intestinal.
  4. Eliminación de moléculas en el medio ambiente junto con el volcado también de bacterias resistentes, pudiendo compartir su resistencia con otras bacterias.

Se tienen que tener en cuenta además los tipos de resistencia.

Tipos de resistencia a antibióticos

  1. Resistencia intrínseca; Es la propia resistencia del microorganismo frente a los fármacos, por diferentes mecanismos.
  2. Resistencia adquirida extracromosómica; Esta se adquiere por medio de la transmisión horizontal de los genes de la resistencia entre células, pudiendo afectar a diversos fármacos. Por medio de plásmidos, transposones e integrones, que son capaces de transmitir fragmentos de DNA autónomos.
  3. Resistencia mutacional; Esta es debida a la adquisición de resistencia por medio de mutaciones del genoma. De forma que se produce una alteración de la estructura diana, perdiendo la sensibilidad al antibiótico. En este caso existe transmisión vertical, con la transmisión a un solo antibiótico.

¿Cuáles son los mecanismos de resistencia a antibióticos?

Los mecanismos de resistencia son múltiples, y procederemos a su enumeración:

1. Impedir la entrada de la droga:

  • Alteraciones del receptor; alteraciones de las PBP, de forma que produce resistencia frente a los beta-lactámicos.
  • Precursores de la pared modificados; Por medio de cambio de monómeros de la pared del microorganismo.

2. Disminución de la permeabilidad al antibiótico:

  • No transporta el fármaco.
  • Modificación de las porinas.
  • Alteración de proteínas de membrana externa.
  • Disminución de la permeabilidad intrínseca.

3. Inactivación o destrucción del antibiótico:

  • Este es el mecanismo más importante que tienen las bacterias para crear resistencia, por medio del empleo de los plásmidos, que ofrecen, además, multirresistencia.

4. Modificación de las dianas o su superproducción:

  • Metilación de los ribosomas.
  • Alteraciones de las enzimas celulares.

5. Generación de rutas alternativas a la dañada.

Cómo realizar un antibiograma

El antibiograma es un método fenotípico, donde se expone el inóculo a diferentes concentraciones del antibiótico. Tras la exposición se interpretarán los resultados clasificándose en diferentes categorías según el CMI en; sensibles, intermedios o resistentes.

Para la realización de un antibiograma se requiere de una muestra, que puede obtenerse de sangre, orina, LCR, heces, etc. Posteriormente se procederá a la siembra en el medio de cultivo, por ejemplo, con un hisopo impregnado que se pasará por otro medio sólido, para luego añadir el antibiótico o los antibióticos.

Por medio del cultivo se puede identificar tanto el microorganismo como el antibiótico más sensible, y para ello tenemos dos métodos principales, estos son:

  • Antibiograma en dilución; Se emplean recipientes en los que se expone al microorganismo a diferentes diluciones del fármaco o fármacos a valorar en un medio líquido, y posteriormente se ven los efectos del fármaco. En aquellos medios en los que no exista crecimiento se sabe el antibiótico y la dosis de este más eficaz.
  • Antibiograma por difusión en agar; El procedimiento se centra en la exposición del fármaco, por medio de discos que contienen una determinadas concentración del medicamento, sobre una placa de Petri con el cultivo del microorganismo diana. Se valorará la ausencia de crecimiento en el disco de antibiótico y el halo alrededor de este, que indica el efecto y la potencia del medicamento.

Antibiograma interpretación

En términos generales la interpretación de los antibiogramas se asocia al efecto de los fármacos sobre el cultivo, por medio de la observación de la ausencia del crecimiento o de su inhibición, así como el nulo efecto sobre este.

La lectura depende del medio en el que se haga el antibiograma. Por ejemplo, en el caso de los basados en la difusión en agar se puede observar la ausencia de crecimiento y el halo de inhibición. Con estos datos podemos inferir la eficacia del fármaco, y por tanto el medicamento a recomendar y su dosis.

Además, como hemos puesto concentraciones determinadas del fármaco, podemos averiguar la concentración mínima inhibitoria, infiriendo la sensibilidad del microorganismo al fármaco utilizado.

De esta forma los antibiogramas nos benefician por:

  • Se pueden realizar tratamientos específicos que garanticen la eliminación del agente infeccioso resolviendo el cuadro patológico.
  • Permite seleccionar el fármaco más específico.
  • Reduce la resistencia a los antibióticos, puesto que, al averiguar la CMI podemos determinar la susceptibilidad y la resistencia al fármaco.
  • Permite evaluar la evolución de los microorganismos y la adquisición de nuevas resistencias.
  • Otros.

Resultados del antibiograma

Los resultados se centran en la CMI del fármaco frente al microorganismo índice, que debe ser valorado de forma específica por un profesional cualificado. Además, se necesitan unos requisitos para la interpretación apropiada del antibiograma. Entre ellos tenemos:

  • Identificación del microorganismo a estudio.
  • Análisis del conjunto de los resultados de sensibilidad.
  • Utilización de antibióticos marcadores o indicadores de la presencia de los mecanismos de resistencia.
  • Estudio de combinaciones entre antimicrobianos.
  • Estudio cuantitativo de sensibilidad con un amplio rango de concentraciones.
  • Estudios con inóculos elevados o sistemas que incrementan el valor de la concentración mínima inhibitoria.

Con esto, lo que se pretende exponer es la dificultad que deriva de una correcta interpretación del antibiograma.

¿Cuánto se tarda en obtener los resultados de un antibiograma?

Los resultados tardan entre 3 y 5 días aproximadamente, pero depende del microorganismo y sus mecanismos de resistencia, además de las características del fármaco.

Antibiograma para Cándida albicans

En ciertas ocasiones es necesaria la realización de antibiogramas específicos para Cándida albicans. Sobre todo, en los casos de candidiasis invasivas en los que se tiene que actuar de forma contundente.

Los antibiogramas son cada vez más empleados por la aparición de resistencia a los antimicóticos por parte de la Cándida, que empuja a la estandarización de las pruebas de sensibilidad in vitro.

Es por esto que ante un cuadro infeccioso grave, así como los casos de no respuesta por Cándida, ha de ser tratado en una primera instancia de forma empírica con los fármacos que han demostrado mayor sensibilidad ante la levadura, pero posteriormente se procederá al cultivo y realización del antibiograma para una vez determinado el fármaco ideal proceder a su tratamiento específico.

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1 comentario

nandi

20/03/2020 09:39

Gracias por la información.