Terapias del mar

Alimentos con ácido úrico: reducir su consumo previene los ataques de gota

El ácido úrico es el resultado del metabolismo de las purinas. Cuando los niveles de ácido úrico se encuentra por encima de los 7 mg/dl no encontraremos con una hiperuricemia, momento en el cual se incrementa la probabilidad del precipitado y formación de cristales que darán lugar al denominado “ataque de gota”.  Para la prevención de estos ataques es importante el control de los alimentos ricos en ácido úrico.

New Call-to-action

¿Qué hacen los cristales de ácido úrico?

La formación de los cristales de ácido úrico es responsables por la clínica de la gota, la formación de los tofos, los ataques de gota, el efecto sobre el riñón, el corazón y las patologías neuropáticas compresivas. La gota es la causa de artritis aguda más frecuente en el mundo occidental, prevalencia que va en aumento conforme se aumenta en edad, afectando más a los varones que a las mujeres. El enzima diana de la mayoría de los tratamientos se centran en la xantina oxidasa, que es la que transforma la xantina en ácido úrico. La vía de eliminación es principalmente renal (70%) y de forma secundaria la intestinal (30%).

Etiología hiperuricemia

Dos son las causas principales de la hiperuricemia:

  1. La disminución de la capacidad de excreción de ácido úrico: Esto puede ser tanto a nivel renal como a nivel intestinal. En el caso de la afectación renal esta es debida a alteraciones del riñón, en la mayoría de los casos secundarios a la pérdida de su función como es la insuficiencia renal, y también por el efecto de ciertos fármacos principalmente los diuréticos (diuréticos de asa, tiazídicos). El 40% de los pacientes con gota están tratados con diuréticos. Es menos frecuente que la reducción de la excreción sea por afectación intestinal. En el 90% de los casos la aparición de la hiperuricemia es debida a una reducción de su eliminación.
  2. Incremento en la síntesis de ácido úrico: En ciertas situaciones en las que existe un elevado recambio celular, conduce a un incremento del metabolismo de las purinas con la producción de ácido úrico. Tumores hematológicos, algunos sólidos y patologías en alta tasa de recambio como la psoriasis no tratada, favorecen la hiperuricemia, por el mecanismo mencionado.

¿Por qué afecta el ácido úrico a las articulaciones?

Cuando se mantiene de forma constante unos niveles de ácido úrico por encima de 7 mg/dl, este se combinará con el sodio para dar lugar a cristales de urato monosódico. Estos cristales de urato monosódico terminan por depositarse principalmente en las articulaciones, debido a las características de permeabilidad vascular de las articulaciones con cápsula. A esto se le denomina ataque de gota. Estos depósitos inician una respuesta inflamatoria vía inflamosoma.  Tengamos en cuenta que los cristales se pueden depositar, además, en superficies como:

  • Tendones
  • Zonas de extensión como los codos
  • Médula renal
  • Incluso a nivel vascular

En el caso de las mujeres los ataques de gota se incrementan a partir de la menopausia. Esto significa que los estrógenos pueden tener efecto uricosúrico. Esto hace pensar que en una mujer en la que encontremos gota nos debe orientar a factores asociados (consumo de fármacos, insuficiencia renal, etc). En el caso de los hombres los ataques de gota los encontraremos en el contexto del síndrome metabólico.

Tratamiento de la gota

El tratamiento de la gota se realiza por medio de tres estrategias.

1. Actuar frente al ataque de gota:

  • Se suelen emplear los AINEs.
  • Los corticoides; en el caso de las afectaciones monoarticulares, las infiltraciones intraarticulares con un anestésico suele ser la mejor opción en el tratamiento del dolor y la inflamación.
  • La colchicina; antiinflamatorio que frena las funciones de los neutrófilos. El problema es que se debe utilizar nada más iniciarse el ataque para que sea eficaz. Se debe tener en cuenta que las dosis que se administran han de ser bajas sin superar los 2mg/día.
  • Anti-IL-1; estos fármacos consiguen bloquear las IL-1 fundamental en el inicio de la inflamación. Es un fármaco que solo se emplea en el caso de fallas el resto, debido a su coste.

2. Prevención de los ataques de gota

El tratamiento es la colchicina, que se emplea en dosis bajas entre los 0,5 y 1 mg/día. Se emplea tanto para el control de los ataques, así como para la prevención de nuevos episodios, debiéndose emplear antes de aplicar el tratamiento con hipouricemiantes, ya que estos movilizarán los depósitos de urato monosódico dando lugar a un nuevo ataque.

3. Control de la hiperuricemia

Es la estrategia principal, el mantenimiento de los niveles de ácido úrico en niveles inferiores a 7 mg/dl. Tengamos en cuenta que, si se es capaz de mantener los niveles de ácido úrico por debajo de los valore límite, es posible que desaparezcan todas las manifestaciones clínicas, incluso, los tofos. Salvo algunos casos en los que las lesiones han afectado gravemente las articulaciones. Para controlar la hiperuricemia podemos hacerlo de tres formas:

  1. Empleo de inhibidores de la xantina oxidasa, enzima encargada de los últimos pasos en la síntesis de ácido úrico. El más empleado y conocido es el alopurinol.
  2. Utilización de uricosúricos, entre ellos el benzbromarona o el probenecid. Pero en la actualidad no son más eficaces que el empleo del alopurinol.
  3. Las uricasas que transforman el ácido úrico en alantoína, este fármaco imita la función de las uricasas animales, función que hemos perdido a lo largo de la evolución. La fórmula que se vende en España es una recombinante denominada rasburicasa.

Para un tratamiento natural de la gota

Una de las complicaciones de los pacientes gotosos es que se incrementa la probabilidad de enfermedad cardiovascular. Por lo que lo importante no es centrarse en la reducción del consumo de productos ricos en ácido úrico, sino en una dieta cardiosaludable. En muchos casos no son en sí mismas las purinas las que favorecen los ataques de gota, aunque sí que es verdad que interviene, sino que son las interferencias de otros compuestos que contienen. Por ejemplo, en el caso del marisco, además de ser un alimento rico en ácido úrico, los ácidos grasos de cadena corta pueden activar el inflamosoma de la misma forma que lo hacen los cristales de urato monosódico, afectando de esta forma a las personas que padecen hiperuricemia. Por otro lado, el alcohol, en particular la cerveza, puede incrementar el riesgo de padecer de un ataque de gota. No es solo por la carga de purinas que contiene, sino más bien por el efecto inhibidor sobre las excreción del ácido úrico. Como mencionado, al final no es solo cuestión de reducir el consumo de productos que contengan grandes cantidades de purinas, más bien se deben realizar una dieta antiinflamatoria, con el objetivo de reducir la activación del inflamosoma. Un ejemplo es el empleo de los aceites esenciales omega 3, que pueden reducir los ataques al inhibir el inflamosoma.

Alimentos ricos en ácido úrico

Como se ha mencionado no es capital el control de los productos ricos en ácido úrico, pero sí es de interés un control de estos, sobre todo para aquellas personas que ya han padecido un ataque de gota. Conocer los alimentos con más ácido úrico es importante para ajustar la dieta para el tratamiento de la hiperuricemia. Destacamos los alimentos más ricos en ácido úrico:

  • Los mariscos; como hemos mencionados, además de aportar gran cantidad de purinas, también interfieren estimulando la actividad de los inflamasomas.
  • Las carnes; en particular las vísceras y las carnes rojas, sobre todo si son ricas en grasas. Lo mejor es el consumo de productos cárnicos magros en proporciones ajustada a una dieta equilibrada
  • El pescado; con mayor riqueza en purinas lo encontramos en el pescado azul, al ser más grasos pueden interferir en la excreción de uratos (ácido úrico).
  • Los cereales integrales; en debido al contenido del germen que se encuentra en el cereal integral y no en el refinado.
  • Azúcares como la fructosa y la sacarosa también pueden incrementar los niveles de urato.
  • Quesos muy fermentados; esto es debido al incremento de las purinas de estos quesos.
  • Entre las verduras; evitaremos espárragos, espinacas, acelgas, puerros, setas…

En caso de gota estos serían los productos cuyo consumo se debería reducir, pero es importante un buen asesoramiento puesto que muchos de ellos también forman parte de una dieta equilibrada.

New Call-to-action

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
(2 votos, promedio: 5,00 de 5)

Deja un comentario

No se atenderán consultas médicas *

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.